5 fenómenos extraños que el estrés produce en tu cuerpo y que debes “escuchar”

Salud – estrés -psiquiatría

EN POCAS PALABRAS

Reflexiones está dirigida a traer información periodística e histórica actualizada sobre salud, ciencia, cultura y tecnología de medios de comunicación escritos de todo el mundo. Respaldada en sus definiciones didácticas por portales especializados en esos temas.

El diseño de esta entrada viene con el formato tipo tabloide, con cinco segmentos distribuidos así: la definición del tema con su imagen; la reseña de la información periodística; datos sobre el título escogido; la transcripción de la noticia, y los créditos.

El estrés es un proceso natural del cuerpo humano, que genera una respuesta automática ante condiciones externas que resultan amenazadoras o desafiantes, que requieren una movilización de recursos físicos, mentales y conductuales para hacerles frente, y que a veces perturban el equilibrio emocional de la persona.

El entorno, que está en constante cambio, obliga a los individuos a adaptarse; por tanto, cierta cantidad de estrés es necesaria para que el organismo responda adecuadamente a los retos y los cambios de la vida diaria. Es lo que se conoce como eustrés o estrés positivo.

Conoce el estrés, contrólalo y no dejes que condicione tu vida. Foto de kenpharma.com

Esta noticia que trae la BBC, en su sección de salud, nos describe algunas señales que nos manda nuestro cuerpo para evitar el trastorno del estrés, que se ha constituido como como un detonante que causa la mayor parte de nuestras enfermedades.

El contenido de esta información fue firmado por la redacción BBC News Mundo y conto en la parte médica con la asesoría de Celso Arango, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP).

Extracto de varios sitios web algunos datos y definiciones de interés sobre el estrés: Es una respuesta del cuerpo que, en numerosas ocasiones, se manifiesta en forma de tensión muscular. Pero atención porque no siempre es negativa. ¡Lo vemos!

El estrés es, tal y como define la Real Academia Española, la tensión provocada por situaciones agobiantes y que origina reacciones psicosomáticas.

Un proceso natural del cuerpo humano que se presenta cuando una persona sufre un estado de tensión nerviosa.

Dicho de otra forma, es el proceso que se pone en marcha cuando una persona percibe una situación o acontecimiento como amenazante o desbordante de sus recursos, tal y como define el Consejo General de la Psicología de España.

Un término muy empleado entre la población que no siempre tiene consecuencias negativas. Distinguimos, por tanto, el distrés, también conocido como el estrés negativo, y el eustrés, el estrés positivo.

Hablamos del estrés “bueno” cuando este nos ayuda a impulsar el rendimiento, lo que significa que su presencia representa una oportunidad para poner en marcha nuestros recursos personales. Y no solo eso, según los profesionales, con el eustrés podemos fortalecer la autoestima e incrementar las posibilidades de éxito.

En aquellos casos en los que la tensión en vez de darnos un impulso, nos paraliza, es cuando hablamos del estrés negativo, es decir, del distrés.

Dentro de este proceso natural, los expertos hacen una distinción entre tres tipologías de estrés, estas son:

Estrés crónico

Si bien el estrés es una respuesta natural que tiene una fecha de inicio y una fecha fin, lo cierto es que si se mantiene de forma prolongada en el tiempo puede derivar en estrés crónico. Algo que afectará tanto a la salud física como mental de la persona que lo presenta.

Estrés postraumático

Hace referencia al estrés desencadenado por una situación o episodio dramático. Se trata de un trastorno que, por norma general, prevalece durante más de 30 días.

Estrés laboral

Este tipo de estrés hace referencia a sentir presión en el entorno de trabajo. Un fenómeno cada vez más habitual entre la población y aparece cuándo las personas consideran que existe un desequilibrio entre el nivel de exigencia a los que están expuestos, en un tiempo determinado de tiempo, y los recursos con los que cuentan para superarlo.


NOTA: las partes que van en negritas, paréntesis y subrayadas son interpretaciones de estas transcripciones del autor de este sitio.


Cinco fenómenos extraños que el estrés produce en tu cuerpo y que debes “escuchar”

Redacción BBC News Mundo

Nuestro estilo de vida conlleva grandes dosis de estrés.

El estrés se ha convertido en un componente cotidiano de nuestro estilo de vida. Las exigencias laborales, las demandas familiares y de cuidado, la inmediatez con la que buscamos resultados hacen que muchos de nosotros vivamos estresados.

Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al estrés crónico como una epidemia global.

Por si fuera poco, la actual pandemia de coronavirus ha aumentado aún más la dosis de estrés a la que estamos sometidos, debido a la incertidumbre sobre el futuro y el asilamiento social que genera, entre otras cosas.

Pero aunque pueda ser un componente más de nuestras vidas, vivir con demasiado estrés afecta nuestra salud.

Por eso, cuando el estrés al que estamos sometidos es demasiado, nuestro cuerpo nos manda “señales” para decirnos que tenemos que parar.

“El cuerpo, que es muy sabio, manda señales, y estas señales nos deben hacer recapacitar de que algo no estamos haciendo bien y de que estamos exponiendo a nuestro cuerpo a niveles de sufrimiento que no son sanos y que nos van a pasar factura”, le explica a BBC Mundo Celso Arango, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP).

“El cuerpo, que es muy sabio, manda señales, y estas señales nos deben hacer recapacitar de que algo no estamos haciendo bien y de que estamos exponiendo a nuestro cuerpo a niveles de sufrimiento que no son sanos y que nos van a pasar factura”, le explica a BBC Mundo Celso Arango, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP).

Cuando el nivel de estrés es demasiado, nuestro cuerpo nos manda señales.

¿Y cuáles son estas señales? Además del cansancio, el dolor de cabeza, la tensión muscular y la dificultad para dormir, hay otras que quizá no hayas asociado al estrés.

Aquí te presentamos algunas de ellas:

-Palpitación del párpado: cuando de repente alguno de tus párpados comienza a producir pequeños espasmos de forma involuntaria. El músculo ocular produce esas contracciones involuntarias o mioquimias cuando está sometido a situaciones de tensión, ansiedad, cansancio y falta de sueño. Pueden durar varios segundos y llegan a ser muy molestos si se repiten en cortos espacios de tiempo.

-Eczemas: el eczema es un término muy amplio que engloba diversos trastornos provocados por la inflamación de las capas superiores de la piel que causa comezón, irritación y en ocasiones excoriación. Las manifestaciones del estrés en la piel son comunes, explica el doctor Arango, porque en el útero, el sistema nervioso central y el de la piel provienen de la misma parte, del ectodermo, y por eso hay una relación tan importante entre la piel y el sistema nervioso central. Otra manifestación del estrés en tu piel pueden ser los brotes de acné.

-Trismus dental: el trismus o trismo dental se produce cuando los músculos que se encargan de masticar sufren una contracción involuntaria. Esto ocasiona dificultad para abrir la boca. Generalmente se manifiesta de forma leve pero en algunos casos, la contracción de los músculos es tan intensa que no puedes separar los dientes, impidiendo por ejemplo que puedas comer o hablar con normalidad.

-Bruxismo: se trata de un hábito involuntario que hace que los pacientes aprieten la mandíbula fuertemente o hagan rechinar los dientes, frotándolos o deslizándolos, sin ningún objetivo funcional. Con frecuencia la presión sobre la mandíbula y los dientes tiene lugar mientras duermes, mientras se estás concentrado en algo o cuando estás estresado. Aunque el bruxismo no es un trastorno peligroso, si no se corrige puede causar lesiones dentales permanentes.

-Vista nublada: el estrés también puede afectar a nuestra visión, aunque suele ser en episodios pasajeros. Algunas de las posibles explicaciones de por qué se produce esto están relacionadas con los cambios en los niveles de azúcar en sangre y el aumento de la tensión arterial debido al estado de estrés.

Escuchar al cuerpo y parar

Estas son muchas veces las señales iniciales de un estrés continuado que es superior a lo que el cuerpo puede soportar, un umbral que en cada persona es distinto.

El dolor muscular es uno de los síntomas del estrés.

“Cuando se somete al cuerpo a una demanda que lo pone en una situación de máxima vulnerabilidad, antes de que el cuerpo claudique aparecen este tipo de fenómenos”, explica Arango.

“La gente debería escuchar a su cuerpo”.

Hay estrategias que podemos usar para reducir las consecuencias del estrés, como el ejercicio físico, mejorar nuestra alimentación o meditar.

“Es un momento en el que una persona debe pensar: ‘Tengo que llevar una vida más sana, aumentar las horas de sueño, tengo que dedicarme a cosas que no son el trabajo, tengo que hacer mindfulness, tengo que estar más tiempo con mi familia'”.

Meditar es una buena estrategia para combatir el estrés

En cualquier caso, si esos fenómenos persisten, Arango recomienda buscar ayuda y acudir a un doctor, porque después de estos signos más leves, pueden llegar otros más graves.

“El cuerpo de una manera u otra, a través del temblor del párpado, a través del eczema o del trismus, lo que está diciendo es algo está yendo mal, lo que te está diciendo es ‘para, recapacita e intenta hacer las cosas de forma distinta’, porque si no al final estalla”.

Y lo que al final puede estallar, según el especialista, es un infarto de miocardio o una psicosis.

“Si estamos sometiendo al cuerpo a una presión excesiva eso se va a volver en contra”, concluye Arango.

CRÉDITOS

Textos y fotos de BBC noticias. (2020). (en línea).

Recuperado de www.bbc.com/mundo

La imagen de la portada es de GETTY IMAGES

La imagen interior es de

kenpharma.com