Cegar, verbo irregular, su diferencia con segar; sus definiciones y apunte gramatical

 

TEMA: cegar

Verbo – apuntes gramaticales

Transcribo las definiciones del

Diccionario panhispánico de dudas y

el Diccionario de la lengua española

Anexo, como complemento y aporte,

apartes de la Nueva gramática,

van con letras azules y subrayas en negritas

Las definiciones van con flechitas

La imagen de la portada es de elcomunero.com

 

 

 

 

 

EN POCAS PALABRAS

 

 

 

Es quitar o nublar

la vista, ofuscar(se),

obstruir(se) un conducto

Verbo irregular

Se conjuga como acertar

La ortografía de unas pocas

de sus formas

exige un cambio de letras

No confundir con segar.

Cortar con la hoz

Son palabras homófonas en la mayor parte

del mundo hispanohablante,

donde no existe distinción fonética entre c y s

En buena parte de España, por otro lado,

son consideradas palabras parónimas

el verbo  cegar

(tiene más acepciones,

—El sentido y todas tienen

la idea de obstaculizar).

Mirar bien las definiciones que trae

el Diccionario de la lengua española

 

 

 

 

 

 

⇒  cegar(se).

Quitar o nublar la vista’,

ofuscar(se)

y obstruir(se) un conducto’.

Verbo irregular:

se conjuga como acertar 

( apéndice 1, n.º 16).

 

 

 

 

 

  cegar

 

Del lat. caecāre.

Conjug. c. acertar.

 

→1. tr. Quitar la vista a alguien.

 

→2. tr. Dicho de una luz repentina e intensa: 

Dejar momentáneamente ciego a alguien. 

U. t. c. prnl.

 

→3. tr. Turbar la razón, 

ofuscar el entendimiento 

a alguien. U. t. c. intr.

 

→4. tr. Cerrar o macizar algo que antes 

estaba hueco o abierto. 

Cegar una puerta, un pozo, 

una cañería. U. t. c. prnl.

 

→5. tr. Impedirobstaculizar con broza

piedras u otros estorbos 

el tránsito por un conducto, 

una vereda u otro paso estrecho.

 

→6. tr. Disminuir el calado de un canal

puerto o rada por los acarreos de arenas, 

tierra o limo,

hasta quedar impracticable para la navegación.

 

→7. intr. Perder enteramente la vista.

 

 

 

 

 

 

⇒  § 10.10v. … Sin embargo ,

no existen verbos que sustituyan

tan claramente a los hipotéticos

antonimos de quemar,

cegar, cortar y otros muchos verbos

que corresponden a estos grupos.

 

 

 

 

 

 

 

Primera aparición en un diccionario: 

1495, Vocabulario español-latino (Antonio de Nebrija)

Primera aparición en la RAE: 

1729, Diccionario de autoridades