Chalé, sustantivo masculino, con ch y tilde en la é; sus registros

Sustantivo masculino (común, concreto, individual) – registros gramaticales y ortográficos

EN POCAS PALABRAS

Como su nombre lo dice, es sintetizar los registros de las palabras que hay en los diccionarios de la RAE, con sus definiciones, conceptos y significados que tienen que ver con su uso en nuestro idioma. Lo hago con el ánimo de aportar, desde el punto de vista de la corrección, en este caso, con búsquedas y barridos, de esos registros y enlaces que hay de ellos.

Estará sujeto a cambios que vengan de actualizaciones y de mejoras tecnológicas y de diseño con el propósito de tener la información más completa de nuestras palabras.

Esta entrada trae pocos elementos de diseño: un formato tipo tabloide, con imágenes para las definiciones y los colores azul, naranja, rojo para las mismas, y verde, en el segmento de registro ortográfico, de las reglas de los signos ortográficos, por partes, que vienen enumeradas numéricamente desde donde dice Anuncio; con subrayados en negrita para destacar las aplicaciones que correspondan a las palabras; y las rayas ámbar y flechas para las separaciones.

DEFINICIÓN DE LA PALABRA

1. m. Edificio de una o pocas plantas, con jardín, destinado especialmente a vivienda unifamiliar.

Plano de un chalé. Foto de verplanos.com


ETIMOLOGÍA, PRONUNCIACIÓN Y APARICIÓN EN LOS REGISTROS

Viene del francés chalet.

Pronunciación AFI: /t͡ʃa.ˈle/.

Primera aparición en un diccionario, no disponible.

Primera aparición en la RAE: 1956, Diccionario de la lengua española.



DATOS DE NORMAS Y CONCEPTOS PARA TENER EN CUENTA CON ESTA PALABRA

Es una palabra aguda de dos sílabas: cha-lé.

Tiene su acento gráfico,con tilde, en la sílaba: -lé.

La palabra chalé no tiene diptongo ni triptongo ni hiato.

Su plural es chales.

¿Por qué su plural termina en s?

Los nombres terminados en vocal átona y en -á, –é, -ó tónicas hacen el plural en -s: casas, calles, yanquis, libros, sofás, cafés, platós, (chalés).

¿Por qué lleva ch y tilde en la e?

¿Por qué va con ch al inicio?

Porque en español, además de las veintisiete letras arriba indicadas, existen cinco dígrafos o combinaciones de dos letras, que se emplean para representar gráficamente los siguientes fonemas: a) El dígrafo ch representa el fonema /ch/: chapa, abochornar, (chalé).

Porque aunque no es una regla, la escritura de este sustantivo da para tener en cuenta lo siguiente: los dígrafos ch y ll dejaron de ser considerados letras del abecedario español, lo que no significa, naturalmente, que desaparezcan de su sistema gráfico; es decir, estas combinaciones seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras españolas.

¿Por que lleva tilde en la é?

Porque las palabras agudas llevan tilde cuando terminan en los grafemas consonánticos n o s no precedidos de otra consonante, o en alguno de los grafemas vocálicos a, e, i, o, u: razón, compás, acá, comité, magrebí, revisó, iglú, (chalé).

CLASE DE SUSTANTIVO

Es común porque está en los sustantivos que se refieren a las personas, animales, plantas y objetos en general: secretario, árbol, montaña, pluma, (chalé).

Es concreto porque está en los sustantivos que designan conceptos susceptibles de ser computados o enumerados, (chalé puede ser computado o enumerado).

Es individual porque se trata de aquellos sustantivos que están formados por una sola palabra o, para ser más exactos, por un único lexema.



DIFERENCIAS Y DUDAS PARA TENER EN CUENTA CON ESTA PALABRA

Que debe escribirse con ch y tilde en la é, según normas ortográficas, expuestas en datos para tener en cuenta.

Que es igual su escritura con chale, sin tilde, que se usan en varios países de América como sustantivo, adverbio e interjección.

Que es una palabra adaptada del francés al español y que tiene su historia, que va datos y detalles varios.



PRESENTACIÓN Y RESUMEN DE LOS REGISTROS

DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS

Transcribo de este diccionario la respuesta a la duda que hay de este sustantivo adaptado. Destaco en negritas las partes más aclarativas.

REGISTRO GRAMATICAL

Transcribo de la gramática, en su segmento, apartes que tienen que ver con el Género, Número y la Derivación nominal, que aplica a esta palabra. Las partes que aplican van en negritas.

REGISTRO ORTOGRÁFICO

Transcribo de la ortografía, en su segmento, apartes que hablan de reglas que hay sobre el uso de la ch, que tiene que ver con la escritura de la ch en esta. Un poco de historia. Las partes importantes van en negritas.

SIGNOS ORTOGRÁFICOS DE PUNTUACIÓN (86)

Ya en el siglo XVIII, la Real Academia Española reconoce en el proemio ortográfico del Diccionario de autoridades (1726) que la ortografía debe incluir reglas no solo para la correcta escritura de las voces, sino también para la distinción de cláusulas, oraciones y periodos.

Continuará …



DATOS Y DETALLES VARIOS DE ESTA PALABRA

La palabra es extranjera pero tenía cierto parentesco con otras palabras españolas.

Con la palabra central de esta historia, chalé, pasó una historia más o menos parecida en la lengua española, aunque en este caso la validación de la palabra no vino por vía del voto de los hablantes sino por el uso continuo que se le dio a la voz.

Empecemos por el principio. En algún momento de la historia de nuestro idioma, los hablantes decidieron que tenía sentido introducir en español el vocablo “chalet”; eso, en concreto, ocurrió a finales del siglo XIX, época en que empezó a usarse en la literatura española esta palabra, traída desde el francés, en concreto, importada de la zona francohablante de Suiza.

Uno de los primeros diccionarios del español en incluir esa voz (el de el de Miguel de Toro y Gómez, publicado en 1901) la definía como “casita suiza; casita de campo que imita al chalet suizo”.

La palabra es extranjera pero tenía cierto parentesco con otras palabras españolas. De hecho, Suiza y Cádiz se hermanan con la historia del chalé. El origen de “chalet” y el de la palabra Caleta, famosa playa de Cádiz, es el mismo: ambas derivan del sustantivo “cala”, que se usa desde antiguo en español, tomado de la lengua occitana. 

Por eso, cuando la Real Academia Española incluyó por primera vez esta palabra en el diccionario (en la edición de 1927) la asociaba con una Casa con una función y medidas concretas:Casa de recreo de no grandes  dimensiones”. Hoy, en cambio, su definición se ha modificado, porque los propios hablantes hemos asociado la palabra chalé a edificaciones no pequeñas.

Generalizado el uso, comenzó la fase de adaptación de la palabra “chalet” a los esquemas propios del español. En una lengua donde los finales consonánticos en –t no son muy comunes, se recomendó ya en los años cincuenta del siglo XX la forma “chalé” como adaptación hispánica de la voz francesa; así, sin –t se registra su definición en el diccionario actual de la Real Academia Española.

Hispanizar “chalet” como “chalé” ayuda, además, a que la formación del plural (“chalés”, según recomienda la Academia) reduzca una variación que se multiplica si la palabra acaba en –t: chaletes, chaleses, chaleres… Algunas de estas formas se siguen registrando en el habla corriente, muchas veces con sentido humorístico.

Muchas palabras francesas acabadas en “et” han sido adaptadas en español guardando esa t final (es el caso de “ballet”) o añadiéndoles una vocal final, o sea, con “ete” (como como bufete, carrete, gabinete, paquete…), pero “chalete” no tuvo mucho éxito y por eso se ha seguido otro patrón, el de eliminar la consonante.

TEXTOS DE TRANSCRIPCIONES UTILIZADOS EN ESTA ENTRADA
Foto de la rae

chalé

Del fr. chalet.

1. m. Edificio de una o pocas plantas, con jardín, destinado especialmente a vivienda unifamiliar.



Foto de la rae

chalé

Adaptación gráfica de la voz francesa chalet, ‘edificación de una a tres plantas, con jardín, destinada a vivienda unifamiliar’: «El chalé ocupa un cuarto de manzana» (Clarín [Arg.] 11.10.00). Aunque todavía es frecuente, más en América que en España, el uso de la grafía original chalet (pl. chalets), resulta preferible la forma adaptada, cuyo plural es chalés (→ plural, 1a). La otra adaptación posible, 

* chalete, no ha cuajado en el uso culto y se emplea solo en el habla coloquial, normalmente con intención humorística.



Foto de la rae

Clases de género. Su presencia en los sustantivos

Atendiendo al género, los sustantivos se clasifican en masculinos y femeninos. Con muchos sustantivos que designan seres animados, el género sirve para diferenciar el sexo del referente (gato / gata; niño / niña; presidente / presidenta; alcalde / alcaldesa). En el resto de los casos, el género de los sustantivos es una propiedad gramatical inherente, sin conexión con el sexo. Su terminación no siempre pone de manifiesto el género que les corresponde: por ejemplo, césped y pared son, respectivamente, masculino y femenino, como indican los elementos subrayados en el césped húmedo y la pared blanca.

Manifestaciones gramaticales del número

Los nombres terminados en vocal átona y en -á, , -ó tónicas hacen el plural en -s: casas, calles, yanquis, libros, sofás, cafés, platós (chalés).

DERIVACIÓN NOMINAL

Los sufijos vocálicos -a, -e, -o, muy productivos para formar nombres de acción y efecto aparecen en un buen número de sustantivos de lugar: albergue, atajo, cobijo, consigna, consulta, cruce, ensanche, forja, paso, retiro, ronda, (chalé).



Foto de la rae

Letras y dígrafos: el estatus de ch y ll
Como ya se ha explicado solo son propiamente letras los grafemas, esto es, los signos gráficos simples. Por esta razón, no deben formar parte del abecedario las secuencias de grafemas que se emplean para representar ciertos fonemas.

Sin embargo, este argumento no es válido desde la moderna consideración de las letras o grafemas como las unidades mínimas distintivas del sistema gráfico, con independencia de que representen o no por sí solas una unidad del sistema fonológico. Por lo tanto, a partir de este momento los dígrafos ch y ll dejan de ser considerados letras del abecedario español, lo que no significa, naturalmente, que desaparezcan de su sistema gráfico; es decir, estas combinaciones seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras españolas. El cambio consiste, simplemente, en reducir el alfabeto a sus componentes básicos, ya que los dígrafos no son sino combinaciones de dos letras, ya incluidas de manera individual en el inventario. Con ello, el español se asimila al resto de las lenguas de escritura alfabética, en las que solo se consideran letras del abecedario los signos simples, aunque en todas ellas existen combinaciones de grafemas para representar algunos de sus fonemas.

CRÉDITOS

Real Academia de la lengua (2020). página del internet (en línea).

Recuperado de www.rae.es

Diccionario de la lengua española

Diccionario panhispánico de dudas

Nueva gramática básica de la lengua española

Ortografía de la lengua española

La imagen de la portada es de consultasortograficas.blogspot.com

La imagen es de

verplanos.com