Cómo fue el año 1000 y por qué es más parecido a nuestra época de lo que imaginábamos

Economía – historia

EN POCAS PALABRAS

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El diseño de esta entrada viene con el formato tipo tabloide, con cinco segmentos distribuidos así: la definición del tema con su imagen, la reseña de la información periodística, datos sobre el título escogido, el texto de la transcripción de la información y por último los créditos.

DEFINICIÓN DEL AÑO 1000

Si usted hubiera vivido en Europa en el año 999 -en vísperas del último milenio-, habría habitado un mundo apenas reconocible hoy.

Las grandes culturas refinadas y los populosos centros urbanos estaban en otra parte: en China, que se enorgullecía de ser la mayor ciudad del mundo, la capital imperial de Kaifeng; el Imperio Bizantino y la vasta extensión del Islam, la más ampliamente diseminada civilización de la Tierra en ese tiempo.

Mapa de Europa desde el año 1000 hasta nuestros días. Foto de monologos.com


RESEÑA DE ESTA INFORMACIÓN

En esta ocasión destaco y transcribo la nota de la BBC sobre lo que fue el año 1000 d.C y la comparación que se podía hacer con nuestro tiempo.

Llevada esta noticia al campo económico, en la sección que tiene la BBC, que habla de la globalización; y firmada por Valerie Hansen, profesora de historia de Stanley Woodward en la Universidad de Yale, donde enseña historia china y mundial. Acaba de publicar su libro The Year 1000: When Explorers Connected the World – and Globalization Began (Viking, 2020), nos lleva a un recuento histórico y comparativo de lo que fue ese año.



DATOS DE INTERÉS SOBRE ESTE AÑO 1000

Destaco del portal Universitat de València algunos datos pequeños que pueden ser útiles para mejora nuestra cultura general:

1000 (M numeración romana) fue el año mil del primer milenio de la era común (y era cristiana), el año cien del siglo X, y el año diez de la década 991-1000. ).

En el año 1000Japón estaba gobernado en la práctica por el todopoderoso Fujiwara no Michinaga, mientras el emperador era sólo una institución vacía.

El Imperio Chino estaba gobernado por la dinastía Song.

En Europa occidental se estaban produciendo cambios muy significativos. Naturalmente fueron graduales, pero los historiadores consideran el año 1000 como una buena fecha en la que fijar el final de la Alta Edad Media y el inicio de la Baja Edad Media.

Inglaterra se encontraba en decadencia. El rey Ethelred II era débil, su poder había disminuido al tiempo que aumentaba el de los nobles, los vikingos habían saqueado el país unos años antes y podían volver en cualquier momento. La debilidad cada vez mayor de las ciudades sajonas contribuyó al ascenso de Londres. Durante muchos años había sido una ciudad fronteriza entre los distintos reinos sajones, pero desde la unificación Londres había ido creciendo, y su resistencia al asedio vikingo seis años antes había aumentado su prestigio. No tardaría en convertirse en la ciudad más importante de Inglaterra.

En Perú agonizaban dos culturas milenarias. Ambas habían surgido tras el desmoronamiento de la cultura Chavín: La cultura Mochica estaba integrada por un pueblo de agricultores y pescadores que construyeron ciudades con grandes templos, como las pirámides gemelas de Moche, llamadas huaca del Sol y huaca de la Luna.

Los toltecas habían revitalizado la cultura maya. Se formó una alianza entre las ciudades de Chichén Itzá, Uxmal, y Mayapán. Eran grandes comerciantes: navegaban en grandes piraguas con las que llegaban hasta Panamá y Cuba

Los mayas eran de baja estatura, y tenían un sentido de la estética que, digamos, no les abriría las puertas de Hollywood: cuando nacían les apretaban unas tablas en la cabeza para deformarles el cráneo y lograr un aspecto que juzgaban más esbelto.

Del África negra se tiene poca información. Las fuentes árabes hablan de un reino de Tekrur, en el valle del río Senegal, formado originariamente por los pueblos Nolof y Serere, que en el siglo IX fueron invadidos por los Fulbé.

Entre los ríos Senegal y Níger estaba el Imperio de Ghana, que existía al menos desde el siglo IX, si bien es posible que se remonte al siglo V.

Cómo fue el año 1000 y por qué es más parecido a nuestra época de lo que imaginábamos

Valerie Hansen BBC HistoryExtra

Descubrimientos arqueológicos recientes y pruebas a artefactos antiguos con tecnologías de punta posibilitan una nueva visión del pasado (Moneda de plata vikinga con la imagen de un barco drakkar, acuñado en Hedeby, Dinamarca).

La globalización es un fenómeno que define y desafía al mundo moderno. Y la tecnología nos está permitiendo descubrir que las raíces de esta conexión global se remontan mucho más allá de lo que imaginábamos.

No existe una visión historiográfica única de cuándo comenzó la globalización, sino más bien dos paradigmas dominantes: uno ubica el inicio de la globalización a fines de la década de 1970, el otro mucho antes, alrededor de 1500.

Los años 70 fueron testigo del florecimiento total de la globalización, especialmente en términos de tercerización de fabricación y la facilidad de viaje. Y a comienzos del siglo XVI, Cristóbal Colón y Vasco Da Gama (y, un poco más tarde, Fernando Magallanes) conectaron el mundo de una manera que no había ocurrido antes.

Sin embargo, fueron los eventos de hace cinco siglos los que hicieron posibles los cambios de 1500, eventos que con demasiada frecuencia se descuidan en las narrativas eurocéntricas.

Si enfocas tu mirada solo en el Atlántico medio, entonces, por supuesto, 1492 parece marcar el comienzo del contacto de Europa con otras partes del mundo. Pero una visión global revela que tales contactos comenzaron mucho antes, de hecho, alrededor del año 1000.

Distinto pero parecido

El mundo de hace un milenio era, por supuesto, muy diferente al nuestro.

El transporte implicaba caminar, ir montado en un animal, navegar o remar. La comunicación era lenta.

Pero, aunque no había fábricas que produjeran productos con máquinas motorizadas, la fabricación en masa era mucho más frecuente de lo que podríamos imaginar posible.

En China, el principal fabricante mundial en ese momento, podían producir varios miles de vasijas de cerámica en una sola cocción en hornos alimentados con madera o, a veces, carbón o coque.

Con una población total de 100 millones, o el 40% de la población mundial, China tenía una vasta fuerza laboral.

Era un mundo distinto, con divinidades como Aarhus, que hacía muecas… pero quizás no era tan diferente.

Ese mundo no era capitalista en el sentido que entendemos hoy.

En ese entonces, los comerciantes, que fabricaban y vendían cosas, se encontraban entre los grupos más ricos de la sociedad, y todavía no existía un mercado de valores.

Además, mientras que después de 1500 el poder se concentró en Europa, que comenzaba a explorar y explotar otras regiones, en 1000 había múltiples centros de poder alrededor del planeta.

Antes del auge del poder económico y político europeo, que comenzó con la era de las Cruzadas, alrededor de 1100, el continente estaba muy por detrás del mundo islámico y China en términos de conocimiento, influencia y comercio.

Los pueblos de diferentes regiones estaban mucho más equilibrados en su tecnología y riqueza, por lo que en ese sentido se parecía mucho más a nuestro mundo de hoy que al mundo de cinco siglos después.

Por supuesto, los seres humanos son todos similares. Los de entonces eran como nosotros hoy.

Moviéndose

Alrededor del año 1000, la gente estaba en movimiento. ¿Pero por qué?

Cuando la población mundial alcanzó los 250 millones, alrededor del siglo X, el mundo alcanzó un punto de inflexión que llevó a las personas a abandonar sus regiones de origen e ir a nuevos lugares.

Los desarrollos en la agricultura jugaron un papel importante, alimentando el crecimiento de la población y liberando a una parte de ella de tener que trabajar la tierra.

Sin embargo, no hubo avances tecnológicos que desataran esta era de exploración.

Los barcos eran impulsados por la fuerza bruta y el viento.

Los vikingos cruzaron el Atlántico en veleros con remos y no hay evidencia de que tuvieran el beneficio de ningún instrumento de navegación: tendrían que haberse guiado por las estrellas y usado las mareas para trazar su curso, y se dieron cuenta de que la presencia de aves indica proximidad a la tierra.

Lo mismo habría sido cierto para los antepasados ​​de los habitantes modernos de Malasia, los malayo-polinesios, que cruzaron el Pacífico, y para los navegantes chinos que surcaban el Océano Índico (aunque comenzaron a usar brújulas magnéticas en esta época).

Pero, los viajes por mar fueron solo un aspecto de la integración de diferentes regiones.

Las rutas terrestres se estaban abriendo a través de África y Eurasia, y también en América.

No tenemos documentos escritos de los mayas del año 1000: las últimas inscripciones mayas son de alrededor de 900. Pero la evidencia arqueológica indica contacto en ese momento entre las grandes ciudades mayas en la península de Yucatán y los pueblos del suroeste de Estados Unidos, en lo que ahora Nuevo México, Utah, Arizona y Colorado.

Los mayas habían descubierto cómo procesar los granos de cacao para producir una bebida de chocolate sin azúcar que se consumía como estimulante; la evidencia arqueológica indica que el chocolate maya llegó a Nuevo México y que el turquesa de esa región se exportó a las tierras maya.

Recipiente con escena de batalla utilizado para beber una bebida de élite hecha de granos de cacao, 600-900 d.C.

Los europeos de finales del siglo XV y XVI no crearon las grandes redes comerciales desde cero, sino que aprovecharon las existentes.

Ya en 1000, las rutas comerciales abarcaban América del Norte, algunas conectadas con la región andina.

Cuando Colón llegó al Caribe en su cuarto viaje en 1502, su expedición encontró una enorme canoa comercial maya, descrita por su hijo como tan grande como una galera (quizás de 20 metros de largo), cargada de mercancías que circulaban entre México y el islas del Caribe.

Aproximadamente al mismo tiempo, los portugueses accedieron a una red similar que ya estaba funcionando en África occidental.

El poder de la religión

Junto con el comercio de bienes, las ideologías y las religiones viajaban entre continentes en un momento en que lo que ahora llamamos las “religiones mundiales” ganaron fuerza.

El islam, el catolicismo y el cristianismo ortodoxo, el hinduismo y el budismo apelaron de diversas maneras a los gobernantes de países más pequeños cuyo objetivo era consolidar el poder, habiendo despachado rivales y ganado batallas clave.

Frecuentemente elegían adoptar una u otra de las grandes religiones para aliarse con una potencia extranjera.

Santa Sofía, una construcción sin precedentes en la historia humana, convenció al príncipe Vladimir de escoger la ortodoxia oriental como religión para su reino.

El ejemplo del gran príncipe Vladimir, gobernante de los Kievan Rus, un reino que abarcaba gran parte de Europa del Este y se extendía hasta la Rusia moderna, lo ilustra.

En 987, gobernaba a un pueblo eslavo que adoraba a las deidades locales. Habiendo llegado al poder a través de una serie de eventos complicados (incluyendo matar a un medio hermano), reconoció la necesidad de encontrar un pegamento para mantener a su gente unida, y envió misiones de investigación a sus vecinos para aprender sobre el catolicismo romano, la ortodoxia oriental y el islam.

Sopesando los pros y los contras de cada uno, decidió adoptar la ortodoxia oriental, al parecer gracias a la descripción de sus enviados de un edificio monumental, probablemente la iglesia de Santa Sofía en Constantinopla (ahora Estambul), una maravilla tecnológica comparable a las maravillas arquitectónicas de hoy.

Vladimir reconoció la fuerza del imperio bizantino, su vecino más poderoso. Ese tipo de decisión pragmática, más que espiritual, basada en la necesidad de consolidar el poder, era la norma, con consecuencias duraderas y de largo alcance.

Competencia

Con el comercio internacional llegó la competencia, del tipo que hoy asociamos con la globalización.

La evidencia arqueológica de los naufragios muestra que la cerámica china, que se producía por miles en grandes centros de fabricación, también se enviaba al extranjero en grandes cantidades.

Dos vasijas excavadas en la ciudad iraní de Shush, el sitio de la antigua Susa, demuestran el impacto de este comercio. Al examinar el color de la arcilla y el esmalte utilizado, los historiadores de arte han determinado que una de las piezas es una exportación china y la otra una copia local.

Nadie podía lograr una calidad similar a la de las cerámicas de celadón chinas.

El ejemplo producido localmente no es tan avanzado como la pieza china.

Esas piezas de cerámica de celadón chino pueden ser casi translúcidas, con un color que varía desde un blanco brillante hasta un verde azulado, y eran los iPhones de su época: de alta tecnología y deseadas por todos.

Horneados a una temperatura extremadamente alta, eran muy duros, con esmalte que se derretía en vidrio y eran muy fáciles de limpiar.

La comparación de esas dos vasijas muestra que los alfareros en China y Oriente Medio estaban compitiendo por la cuota de mercado, y que estos últimos no tenían un producto tan bueno.

Como resultado, se ha encontrado un sorprendente número de cerámicas chinas tan lejos como en la costa este de África, donde esperarías encontrar principalmente vasijas de Medio Oriente.

El mundo en el siglo X: plano y rodeado por un océano.

Así como los comerciantes transportaban bienes a grandes distancias, también transportaban esclavos.

La continua demanda de esclavos en Constantinopla (Estambul moderna), Bagdad, El Cairo y otras ciudades resultó en el movimiento forzado de más de diez millones de personas de África, Europa oriental y Asia central, cientos de años antes de que comenzara la trata transatlántica de esclavos.

De hecho, tantos esclavos fueron transportados desde el este de Europa que la palabra inglesa slave se deriva del eslavo.

Una nueva visión

La tecnología está remodelando nuestra comprensión de la historia.

Sabemos acerca de la exportación de chocolate maya al cañón Chaco en el Nuevo México moderno, por ejemplo, a partir del análisis químico de residuos en cerámica, un tipo de análisis que no era posible hace 50 años.

Gracias a descubrimientos similares estamos aprendiendo cómo evolucionó la globalización y dándonos cuenta de que el mundo ha estado lidiando con este tipo de asuntos durante mucho más tiempo de lo que se pensaba.

Hoy en día, los movimientos antiglobalización están activos en varias partes del mundo, pero el resentimiento contra los comerciantes extranjeros que se benefician a expensas de la población local no es nuevo.

Las protestas contra la globalización tienen una larga historia.

A fines del siglo IX, los comerciantes extranjeros en Cantón, China fueron atacados, y decenas de miles de árabes y persas fueron masacrados. En 996, los residentes de El Cairo se amotinaron en protesta contra los comerciantes italianos, un fenómeno repetido en Constantinopla con la ‘masacre de los latinos’ (italianos) en 1182.

De 1000 para 2020

¿Qué lecciones podemos extraer de esta visión novedosa del año 1000?

Ciertamente, las consecuencias de varias acciones son instructivas.

Hay relatos que hablan de algunos exploradores nórdicos que, al encontrarse con la gente local en el Canadá de hoy en ese momento, los mataron sin siquiera hablar con ellos. Otros trataron de comunicarse, a pesar de no compartir un idioma común, e intentaron comerciar.

No hay duda de que aquellos que trataron de aprender acerca de los demás y llegar a un acuerdo con ellos prosperaron más que aquellos que actuaron de manera defensiva o agresiva.

Es cierto que la globalización no benefició a todos los que la experimentaron. Pero a aquellos que mantuvieron una actitud abierta frente a lo desconocido les fue mucho mejor que aquellos que rechazaron algo nuevo.

Eso fue cierto en el año 1000, y es igual de cierto hoy.

CRÉDITOS

Textos y fotos de BBC noticias. (2020). (en línea).

Recuperado de www.bbc.com/mundo

Texto de apartes de datos para tener en cuenta son del portal Universitat de València. (2020). (en línea).

Recuperado de {03/08/20}. www.uv.es/ivorra/Historia/AEM/SigloXg.htm

La imagen de la portada es de  GETTY IMAGES

La imagen interior es de

monologos.com