Cómo funciona la glándula pineal, el enigmático órgano que regula nuestro sueño

Ciencia – medicina del sueño

EN POCAS PALABRAS

Reflexiones está dirigida a traer información periodística e histórica actualizada sobre salud, ciencia, cultura y tecnología de medios de comunicación escritos de todo el mundo. Respaldada en sus definiciones didácticas por portales especializados en esos temas.

El diseño de esta entrada viene con el formato tipo tabloide, con cinco segmentos distribuidos así: la definición del tema con su imagen; la reseña de la información periodística; datos sobre el título escogido; la transcripción de la noticia, y los créditos.

La glándula pineal, también llamada epífisis, es una pequeña glándula endócrina que se encuentra en el cerebro y produce melatonina, hormona que regula los biorritmos del organismo.

La glándula tiene forma de fruto o piña de pino, por eso su nombre.

Tiene un tamaño de entre 5 y 8 milímetros, y a pesar de ello, recibe un inmenso flujo de sangre: ¡Casi la misma cantidad que nuestro riñones!

No cabe duda de lo que esto significa: a pesar de ser muy pequeña, es una pieza fundamental de nuestro cerebro.

Su principal función a nivel fisiológico, conocida hasta el día de hoy, es la de producción de melatonina.

Esta hormona derivada de la serotonina y modula nuestros patrones de vigilia y sueño (los ritmos circadianos) y establece a su vez, nuestra entrada a la pubertad.

Así es que la glándula pineal es muy importante para nuestro funcionamiento diario (cuándo dormimos y cuándo estamos despiertos, por ejemplo) y regula nuestro reloj biológico.

Una pubertad demasiado precoz, por ejemplo, puede estar vinculada a cierto funcionamiento anormal de esta glándula.

Imagen de bioguia.com

Esta noticia la BBC es extractada de The Conversation, en donde se informa del funcionamiento “enigmático” de la glándula pineal en nuestro organismo y el papel que tiene que ver con el sueño.

Esta noticia es firmada por Raquel Sánchez Varo, Diego Teófilo Bermúdez Flores y Juan Antonio López Villodres, de The Conversation, (que es una fuente de noticias y análisis escritos por la comunidad académica e investigadora y dirigida directamente a la sociedad). *Raquel Sánchez Varo es profesora ayudante doctor del Área de Histología de la Facultad de Medicina. Investigadora del Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED) y del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), Universidad de Málaga.

Diego Teófilo Bermúdez Flores es profesor titular de Histología. Unidad Docente de Histología y Anatomía Patológica. Facultad de Medicina. Universidad de Málaga.

Juan Antonio López Villodres es profesor contratado doctor del Área de Histología de la Facultad de Medicina de Málaga. Miembro de grupos de investigación de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía y del IBIMA., Universidad de Málaga.

Del portal www.bioguia.com/ transcribo seis consejos para activar la glándula pineal:

1 Respiración y meditación

Los ejercicios de respiración activan la glándula pineal y la hipófisis al mismo tiempo que estimulan el flujo del líquido cefalorraquídeo.

Tomarte unos minutos para respirar con plena conciencia es la forma más básica y natural de meditación.

2 Permanecer en la oscuridad

Desde una dimensión espiritual, podemos citar al taoísmo.

Según esta filosofía, la oscuridad es necesaria para armonizar con todo lo que nos rodea.

Además, la meditación en lugares completamente oscuros permite la producción de dimetiltritamina o DMT, un alcaloide que le causa al cerebro sensaciones elevadas de conciencia y compasión universal.

3 Golpear suavemente la frente

Golpear suavemente tu frente con tus dedos en la zona entre las cejas activa la glándula pineal.

Esto funciona porque con esos pequeños toques se genera una vibración, que llega a tu cerebro y a tu glándula.

4 Cantar

Al igual que los pequeños toques en la frente, cantar puede ayudar a activar la glándula pineal a partir de vibraciones.

Estas se generan, cuando cantas, desde el interior de tu cuerpo y hacia tu cerebro

5  Reír y sonreír

Sonreír permite que ingrese más luz en tu cuerpo y, junto con la risa, reduce el estrés y relaja el cuerpo.

Además estimula la liberación de endorfinas y promueve una sensación de bienestar.

La relajación aumenta el flujo de la sangre lo que amplifica el efecto de las hormonas segregadas por la glándula pineal.

6 Yoga

De acuerdo con diversos estudios, la práctica regular del yoga estimula cada glándula del cuerpo, principalmente la pituitaria y la pineal.

Esto puede provocar todo tipo de sensaciones y efectos positivos en lo que tiene que ver con la activación de la glándula pineal.



NOTA: las partes que van en negritas, paréntesis y subrayadas son interpretaciones de estas transcripciones del autor de este sitio.



Cómo funciona la glándula pineal, el enigmático órgano que regula nuestro sueño

Raquel Sánchez Varo, Diego Teófilo Bermúdez Flores y Juan Antonio López Villodres

The Conversation*

La glándula pineal es del tamaño de un guisante y se encuentra detrás del hipotálamo.

Cierto es que hay pocas cosas más placenteras que un sueño reparador tras “caer en los brazos de Morfeo”. Ahora bien, otra gran verdad es lo molesto que es “pasar una noche en vela”.

Dormir bien es uno de los procesos fisiológicos con más impacto en nuestro bienestar diario. De hecho, la falta de sueño a largo plazo tiene efectos negativos sobre nuestra salud.

La regulación del sueño

El sueño se regula por la combinación de dos procesos. Por un lado, los ritmos circadianos. Por otro, la acumulación de sustancias inductoras del sueño en el cerebro, como la adenosina. Su cantidad depende de varios factores. Entre otros, el tiempo que llevemos despiertos (a más tiempo, más adenosina) o la calidad del sueño.

Nuestro ritmo circadiano controla el denominado ciclo sueño-vigilia, dividido en una fase de descanso (oscuridad-sueño) y otra de alerta (luz-actividad). Por eso está relacionado con nuestro comportamiento a lo largo del día.

El reloj circadiano (“cerca del día”) de nuestra especie dura alrededor de 24 horas, y el organismo necesita sincronizarlo con señales medioambientales. El sincronizador externo más importante de nuestro ritmo biológico es el ciclo luz-oscuridad.

Dormir bien es uno de los procesos fisiológicos con más impacto en nuestro bienestar diario.

El relojero o sincronizador de nuestro reloj biológico

La glándula pineal o epífisis es un agente cronobiótico. Esto quiere decir que sincroniza nuestro reloj interno con el ciclo luz-oscuridad. Ante la ausencia de luz, este pequeño órgano cerebral de solo 120 miligramos produce la hormona que nos conduce al mundo de los sueños: la melatonina.

En algunos animales (peces, reptiles y anfibios) esta glándula se localiza bajo la piel y es capaz de recibir la información lumínica de forma directa. De ahí que también se la conozca como “el tercer ojo”.

Sin embargo, en la especie humana, así como en la mayoría de vertebrados, este órgano con forma de piña y tamaño de guisante se localiza dentro del cráneo. Por ello, necesita vías más complejas para saber si es de día o de noche.

La retina registra la información lumínica, que llega al núcleo supraquiasmático (SPQ) del hipotálamo (ver esquema).

Esta es la estructura cerebral encargada de controlar el ritmo circadiano a manera de reloj biológico. El núcleo informa a la glándula pineal, la estrella de este proceso, para que sintetice y libere melatonina en condiciones de oscuridad.

La regulación del sueño en humanos. Izquierda: La luz es captada por la retina. La señal lumínica se transmite por el cerebro, y evita la liberación de melatonina desde la epífisis. Derecha: De noche, la ausencia de luz estimula la producción de la hormona somnífera. (Esquema realizado a través de Mindthegraph.com)

La melatonina, inductora del sueño y promotora de salud

Cuando nuestro reloj interno se desincroniza de los ritmos del medio ambiente, se desencadena un conflicto.

Es lo que sucede, por ejemplo, cuando realizamos un viaje cuyo origen y destino tienen diferentes husos horarios (transoceánicos), desencadenándose el famoso jet-lag o síndrome del cambio de horario.

En estos casos, es necesaria una fase de adaptación al nuevo ritmo adquirido, más difícil si viajamos hacia el este, por la pérdida de horas que conlleva.

En ocasiones se recurre a la toma de comprimidos de melatonina para la sincronización con el nuevo horario.

Otro ejemplo son los trabajos por turnos, en los que se altera el ciclo luz-oscuridad.

Durante la noche se da una exposición artificial a condiciones de alta luminosidad que inhibe la producción de melatonina, confundiendo a este sistema.

Estas situaciones podrían originar alteraciones del sueño y otros efectos perjudiciales.

Los turnos laborales nocturnos pueden generar alteraciones del sueño que son perjudiciales.

Tales efectos ocurren puesto que la melatonina no solo juega un papel fundamental en la inducción del sueño, sino que también tiene efecto hipotensor e inhibidor de la actividad tiroidea.

Por si lo dicho fuera poco, esta hormona noctámbula también es un agente antioxidanteneuroprotector, modulador del sistema inmune y oncostático, ya que controla el desarrollo de tumores.

De hecho, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) ha clasificado los turnos de trabajo nocturnos como “probablemente carcinógeno para el ser humano” (el denominado grupo 2A). Existen varios estudios que apuntan a la existencia de una mayor incidencia de cáncer de mama en mujeres que trabajan en turnos rotatorios durante largos períodos de tiempo.

Incluso la conducta sexual resulta afectada por la melatonina, cuyos niveles se elevan en otoño e invierno debido al alargamiento de las noches. Se produce así una atrofia ovárica y testicular que disminuye la producción de hormonas sexuales. Por lo tanto, se reduce la actividad sexual y reproductora. Estos efectos son más evidentes en los animales de reproducción estacional.

Por último, se ha descrito que en períodos de poca luz existe una mayor incidencia de trastornos depresivos. Es el caso del trastorno afectivo estacional, más frecuente en latitudes más norteñas.

El trastorno afectivo estacional es producto de la poca luz durante el invierno.

La importancia de la higiene del sueño

Es importante destacar que ciertas alteraciones graves del sueño se relacionan con algunas enfermedades mentales. También que el insomnio es un factor de riesgo para desarrollar depresión. Sin embargo, los mecanismos subyacentes a estos trastornos son bastante complejos y dependen de otros muchos factores.

Lo que sí es evidente es que una correcta higiene del sueño es fundamental para nuestro bienestar físico y psíquico. Con tal fin, la Sociedad Mundial del Sueño (WSS) propone una lista de diez sencillas recomendaciones. Entre ellas, incluye fijar un horario de sueño, controlar la ingesta de cafeína o hacer ejercicio de manera regular.

Una vez conocida la relación entre la luminosidad y el estado anímico, podríamos decir que Descartes no andaba desencaminado cuando se refirió a la pineal como el mismísimo “asiento del alma”. Según el filósofo, desde este recóndito lugar, en el centro del cerebro, el alma dirigiría la relación entre el cuerpo y la mente.

Es posible que esta observación tan espiritual esté relacionada con la dimetiltriptamina (DMT), una sustancia con propiedades alucinógenas producida en la pineal y utilizada también como peligrosa droga de consumo. Por ello, la DMT se ha denominado “droga de los dioses” y se ha asociado con experiencias cercanas a la muerte.

CRÉDITOS

Textos y fotos de BBC noticias. (2020). (en línea).

Recuperado de www.bbc.com/mundo

Datos de interés es de www.bioguia.com/. (2020). (en línea).

Recuperado de {13/04/21} Glándula Pineal: aprende qué es, su función y cómo … www.bioguia.com/salud/glandula-pineal_29287570.html

La imagen de la portada es de GETTY IMAGES

La imagen interior es de

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