Cuál es la diferencia entre sexo y género

Cultura – sexo – género

EN POCAS PALABRAS

La categoría llamada Reflexiones está dirigida a traer información periodística e histórica actualizada sobre salud, ciencia, cultura y tecnología de medios de comunicación escritos de todo el mundo. Respaldada en sus definiciones didácticas por portales especializados en esos temas.

El diseño de esta entrada viene con el formato tipo tabloide, con cinco segmentos distribuidos así: la definición del tema con su imagen, la reseña de la información periodística, datos sobre el título escogido, el texto de la transcripción de la información y por último los créditos.

DEFINICIÓN DE SEXO Y GÉNERO

Es importante que entiendas exactamente a qué nos referimos con el término “género” y cómo se diferencia del término relacionado “sexo”. 

El “Sexo” se refiere a las características biológicas y fisiológicas que definen al hombre y a la mujer, por ejemplo: las mujeres tienen menstruación pero los hombres no.

El “Género” se refiere a los atributos sociales y las oportunidades asociadas a ser hombre o mujer, y las relaciones entre mujeres y hombres, niñas y niños. Estos atributos, oportunidades y relaciones se establecen y se aprenden en la sociedad, son específicos al contexto o tiempo, y pueden cambiar, por ejemplo: el hecho de que las mujeres hagan más tareas del hogar que los hombres.

El género determina lo que se espera, se permite y se valora en una mujer o un hombre en un contexto determinado. El “hombre” y la “mujer” son categorías sexuales, mientras que lo “masculino” y lo “femenino” son categorías de género.

Las diferencias que hay entre sexo y género. Foto de psicologiaymente.com


RESEÑA DE ESTA INFORMACIÓN

Me llama la atención este artículo de la BBC que nos habla de la diferencia que hay entre género y sexo.

El trabajo periodístico de esta nota está a cargo de Beatriz Díez, de HayFestivalQueré[email protected] Este artículo es parte del Hay Festival Querétaro digital, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza del 2 al 7 de septiembre de 2020.



DATOS DE INTERÉS SOBRE EL SEXO Y GÉNERO

Algunos datos que tienen que ver con este tema los copio del portal Diferenciador que aportarán más para tu cultura general: Sexo se refiere a el conjunto de atributos físicos y biológicos particulares que definen a un macho, a una hembra o a un intersexual. Por ejemplo, en el caso de los humanos, se pertenece a un sexo u otro dependiendo de factores como la composición genética, los procesos hormonales y las características fenotípicas.

Cuando se habla de características sexuales fenotípicas, esta son las características sexuales internas y externas que son observables en una persona. Por ejemplo, los genitales, los procesos hormonales, sistema reproductivo, la constitución física/corporal, etc. 

Los cromosomas sexuales son los encargados de determinar el sexo de un ser vivo. En los seres humanos, estos cromosomas son el X y el Y, encontrándose en pares (XX o XY). La mitad de los cromosomas que un ser humano posee provienen de cada uno de los progenitores.

La hembra posee cromosomas XX, mientras que el macho posee cromosomas XY. El sexo biológico se determina en el momento en que ocurre la fertilización. El padre dona en el esperma ya sea un cromosoma X o uno Y, mientras que en el óvulo de la madre solo hay cromosomas X.

En el caso de los intersexuales, por alguna situación particular a nivel genético, los cromosomas no siguen el patrón XX o XY, presentándose de otra forma (XYY, XXY, etc.). Esto tiene como consecuencia que las características sexuales sean atípicas. Además, la intersexualidad también puede darse por variaciones en patrones fenotípicos (formación de glándulas, órganos genitales, etc.).

El género es la percepción social que se tiene de una persona sobre aquello que es apropiado, en relación con su sexo biológico, su orientación sexual, y otros aspectos de su identidad. Esta percepción está determinada por el contexto social y cultural, así como por las características biológicas y psicológicas de un individuo.

Las características que determinan qué es ser hombre y mujer varían a nivel temporal (la época) y a nivel espacial (de cultura a cultura o sociedad). Por lo que el género es fundamentalmente una construcción social (un producto social basado en prácticas y reglas sociales que varía de sociedad a sociedad).

La identidad de género se refiere a la forma en que una persona se identifica así misma como siendo de un género.

Por otro lado, la identidad también se relaciona con el cómo una persona se ve a sí misma como parte de un grupo.

Hoy es más común que se hable de la existencia de diversas formas de vivir el género, diferentes a la división binaria hombre/mujer.

A continuación, se señalan algunas formas generales en las que una persona puede expresar su identidad de género:

Cisgénero: este se refiere a aquellas personas cuya identidad de género concuerda con el sexo biológico asignado al nacer. En general estas personas representan aquello que se considera la norma en muchas sociedades, en cuanto a la identidad de género.

Transgénero: cuando la identidad de género de una persona no corresponde con su sexo biológico asignado. También puede hablarse de una persona trans. Este término cubre un amplio espectro de identidades de género y formas de expresarlo que desafían la norma social.

Un prejuicio basado en el género significa que existe una actitud diferenciada en el trato hacia una persona basada en el género de la misma.

Conlleva un acto discriminatorio, ya que toma en cuanta factores que no tienen que ver con las habilidades de una persona, muchas veces limitando sus oportunidades.

Cuál es la diferencia entre sexo y género (¿y son términos que están quedando obsoletos?)

Beatriz Díez HayFestivalQueré[email protected]

“Los niños con los niños, las niñas con las niñas”, cantaba un humorista español en los años 70 en unos versos que definitivamente no han superado la prueba del tiempo, y a la luz de los debates contemporáneos sobre sexo y género pueden llegar a parecer un mal chiste.

En las discusiones sobre el tema parece haber más dudas que certezas, y hay quienes creen que es hora de acabar con esas definiciones. O al menos con la manera en que las usamos actualmente.

Una de las últimas polémicas se inició hace unos meses cuando declaraciones de algunas feministas, que fueron tildadas de discriminatorias hacia las personas transgénero, abrieron una caja de Pandora en la que distintos grupos cruzan muchas acusaciones y parecen poco dispuestos a escucharse.

En la controversia, que bien podría derivar en un nuevo paradigma en el que sexo y género cambien de significado, o directamente lo pierdan. participan el movimiento feminista, el movimiento LGBTIQ+ (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexo, queer y más), teóricos queer, y políticos de uno y otro color.

Pero vayamos por partes. ¿A qué nos referimos.

Sexo biológico o asignado

En una acepción común, sin entrar en ámbitos más especializados o academicistas, el sexo es una etiqueta que nos asigna el doctor al nacer, según una serie de factores fisiológicos como los genitales, las hormonas y los cromosomas que tenemos.

A la mayoría de las personas se les asigna el sexo masculino o femenino, y eso es lo que suele aparecer en el certificado de nacimiento.

Los supuestos roles de género a veces se inculcan desde la niñez.

Los factores que determinan nuestro sexo asignado al nacer empiezan tan pronto como la fertilización:

Cada espermatozoide tiene un cromosoma X o Y. Todos los óvulos tienen un cromosoma X.

Cuando el espermatozoide fertiliza un óvulo, su cromosoma X o Y se combina con el cromosoma X del óvulo.

Una persona con cromosomas XX suele tener órganos sexuales y reproductivos femeninos y por ello se le suele asignar el sexo femenino.

Una persona con cromosomas XY suele tener órganos sexuales y reproductivos masculinos y por ello se le suele asignar el sexo masculino.

La asignación de un sexo biológico puede alinearse o no con cómo se siente o se identifica la persona.

Esto no excluye que se den otras combinaciones de cromosomas, hormonas y órganos que pueden dar lugar a que una persona sea intersexual.

En esos casos, lo más habitual es que los padres o tutores decidan criar al bebé como niño o niña, aunque cada vez hay más países en los que no es necesario definir el sexo -femenino o masculino- en la partida de nacimiento.

Alemania, Países Bajos, Australia, Nueva Zelanda, India, Pakistán, Nepal, Bangladesh y algunos lugares de México y Argentina permiten que haya un sexo diverso, tercero o sin identificar.

Género e identidad

El género es todavía más complejo que el sexo. Incluye roles y expectativas que tiene la sociedad sobre conductas, pensamientos y características que acompañan al sexo asignado a una persona.

Por ejemplo, las ideas sobre cómo se espera que hombres y mujeres se comporten, se vistan y se comuniquen contribuyen a construir la concepción del género.

Este también suele ser masculino o femenino, pero en lugar de referirse a partes del cuerpo, alude a cómo se espera que actuemos según el sexo.

El sexo asignado y la identidad de género de algunas personas son prácticamente iguales o están alineados. Se las conoce como personas cisgénero.

La ropa, la apariencia y los comportamientos pueden ser vías para expresar la identidad de género.

Otras personas sienten que su sexo asignado es distinto a su identidad de género. Se les llama transgénero o trans y no todas viven su proceso de la misma manera.

Hay quienes no se identifican con un sexo o género. Estas personas pueden elegir etiquetas como genderqueer, no binarias, de género variable o de género fluido.

Pero entonces, ¿cuál es la discusión?

En el eje del debate actual se encuentra la batalla por establecer quién determina el género y qué efectos tiene esto en términos legales y políticos.

En España, por ejemplo, se discute un proyecto de ley trans que contempla la autodeterminación del género; es decir, que cualquier persona pueda establecer su género y que este sea reconocido legalmente sin necesidad de atravesar ningún proceso médico o psicológico.

Ciertos sectores del feminismo, e incluso así lo han expresado algunas mujeres con cargos en el actual gobierno español, temen que este tipo de legislación priorice el género por encima del sexo y desdibuje la categoría de mujer, con los consecuentes efectos en las políticas destinadas específicamente a proteger sus derechos.

Del otro lado, los defensores de esta ley, que ya existe en el ámbito regional, alegan que se trata de incluir y ganar en derechos para todos y todas, sin ánimo de borrar a nadie.

La escritora JK Rowling ha estado en medio del debate entre ciertos sectores del feminismo y la comunidad trans.

En Reino Unido, una discusión similar dio lugar a la pelea entre feministas encabezadas por la autora de Harry Potter, JK Rowling, y un sector del movimiento trans que las acusan de intolerantes y excluyentes.

Al comentar un texto que hablaba de “personas menstruantes”, Rowling afirmó: “Si el sexo biológico no es real, la realidad que viven globalmente las mujeres queda borrada. Yo conozco y amo a personas trans, pero borrar el concepto de sexo biológico elimina la capacidad de muchas personas de analizar el significado de sus vidas. Decir la verdad no es discurso de odio”.

Su afirmación fue duramente criticada y tachada de transfóbica.

Una preocupación “reciente”

El género como construcción social es un concepto extendido pero relativamente reciente, según explica Maria Trumpler, directora de la oficina LGBTQ de la Universidad de Yale (EE.UU.) y profesora de estudios de mujeres, género y sexualidad.

La creencia de que la gente es masculina o femenina solo tiene 200 o 300 años. Diría que apareció en Europa en el siglo XVIII cuando los gobiernos empezaron a querer clasificar a la gente”, le cuenta Trumpler a BBC Mundo.

Los sentimientos sobre la identidad de género pueden surgir tan pronto como a la edad de 2 o 3 años.

“Las personas que no encajaban claramente en la categoría de hombre o mujer aparecían ante el juez, se sometían a un examen médico y se les preguntaba si querían casarse con un hombre o con una mujer; dependiendo de la respuesta se les asignaba un género“.

Trumpler afirma que observa con fascinación la variedad de identidades y géneros con los que se presentan sus estudiantes en la universidad, de edades comprendidas entre los 18 y los 25 años.

“Son jóvenes de mente muy abierta que se plantean cuestiones como ¿qué significa tener rasgos femeninos o tener rasgos masculinos?, ¿quién los etiquetó así en cualquier caso? Es un diálogo doloroso a veces, pero también es alegre, creativo. Creo que es totalmente fascinante y adoro la energía que traen”, expresa la profesora.

Desafío a los conceptos

Así las cosas, hay voces que se preguntan si los términos sexo y género, tal como los conocemos, siguen estando vigentes.

“El problema de base es que pensamos con el pensamiento binario”, le dice a BBC Mundo Coral Herrera, escritora y doctora en Humanidades y Comunicación por la Universidad Carlos III de Madrid, España.

“Yo rompí hace mucho con ese binomio cultura-naturaleza (género-sexo) porque todas las oposiciones que se plantean en términos contrarios no permiten ver la complejidad de la realidad.

“Hay otras culturas que piensan de otra manera. Las culturas orientales te unen el yin y el yang, lo masculino y lo femenino y también incluso te dicen que la enfermedad y la muerte son parte de la vida, no lo contrario a la vida”, afirma Herrera, que se define como feminista radical abolicionista trans-incluyente.

Herrera subraya esta última palabra para que no se confunda con el término feminista radical trans-excluyente (TERF, por sus siglas en inglés) que ha cobrado una enorme relevancia en este debate sobre sexo y género.


Cada vez son más los locales que tienen baños unisex.

“En esta era del pensamiento complejo y del pensamiento en red no tiene sentido estar atascados en una discusión de contrarios. ¿Qué quiere decir esto? Que yo pienso que el sexo por supuesto es una cuestión biológica, pero también es una cuestión social y cultural porque el ser humano ya nunca más se puede considerar ni solo un animal ni solo un ser cultural.

“Si nos atascamos en esa contradicción de cultura vs. naturaleza o sexo vs. identidad de género no salimos de ahí”, subraya.

¿Es el sexo una construcción?

Pero si el sexo es algo fisiológico, ¿cómo puede ser una cuestión social y cultural, como apunta Coral Herrera?

Así lo defiende también la teoría queer, una corriente surgida a finales de los años 80 en EE.UU. que se sitúa en la intersección entre el feminismo y el movimiento LGBTQ y cuya representante más destacada es la filósofa estadounidense Judith Butler.

Todas las oposiciones que se plantean en términos contrarios no permiten ver la complejidad de la realidad”.

Coral Herrera
Escritora y doctora en Humanidades y Comunicación

Desde esta teoría se dice que el sexo es una construcción, lo que no quiere decir que sea algo falso o artificial.

“Lo queer no dice que no existan características sexuales biológicas, sino que ordenar estas características del cuerpo en dos únicas categorías es una construcción sociopolítica“, escribe la antropóloga Nuria Alabao en el sitio ctxt.es.

Mal uso de la palabra género

Para el periodista Ilya Topper, emplear la palabra género para describir “estereotipos asociados al sexo” es un error, un neologismo derivado del inglés.

“‘Género’ tiene en español varias acepciones: puede describir una categoría de animales (el género bovino), puede ser simplemente sinónimo de ‘mercancía’ (reponer género), y puede usarse para las categorías gramaticales. Pero nunca significa ‘sexo'”, sostiene.

Para algunos sectores del feminismo, a las mujeres se las ataca por su sexo, no por su género

Para él, el uso de la palabra género en expresiones como “violencia de género”, “enfoque de género” e “identidad de género” es una trampa en la que cayó el feminismo en los años 90.

“El patriarcado oprime a la mujer por su sexo, no por su género”, denuncia Topper.

El sociólogo y sexólogo Erick Pescador, especialista en género, masculinidades e igualdad, no está del todo de acuerdo.

“En nuestra cultura sexo y género van juntos, y se discrimina a las mujeres por la institución del género“, le dice a BBC Mundo.

Evolución del lenguaje

¿Podemos seguir utilizando los mismos conceptos?

“El género sigue teniendo actualidad”, opina Pescador. “El desdibujamiento de los géneros, que desaparezcan las estructuras de diferenciación cultural, es el final, no el principio”.

“La teoría queer está muy bien siempre y cuando antes desmontemos las estructuras de discriminación del patriarcado. Si construimos la Casa por el tejado, los cimientos serán los mismos”, añade.

“¿Cuándo no se discrimina a una mujer? Cuando se ‘masculiniza’, como por ejemplo pasa con [la canciller alemana] Angela Merkel, que representa justo lo que el patriarcado quiere en cuanto a su gestión política y económica”.

Para Coral Herrera, la categoría de mujer tampoco debe borrarse.

“Es totalmente necesaria porque es una categoría de lucha y no se puede diluir hasta que no logremos acabar con la opresión, la discriminación y la violencia“, expone.

El debate sobre qué lenguaje emplear está muy presente en el reciente enfrentamiento entre algunos sectores del feminismo y el movimiento trans, que se ha vuelto particularmente violento en las redes sociales.

“Creo que la situación de guerra se debe a la forma en que nos estamos comunicando”, apunta Herrera. “No hay espacios seguros, libres de violencia, para hablar de esto. La violencia la percibo en ambos bandos, pero creo que viene de un dolor y rabia fortísimos”.

Para Pescador, no hay que dejar que ese enfrentamiento sirva de distracción de “los verdaderos problemas”.

“Si se fija el foco en la pelea entre feministas y trans, se consigue debilitar al feminismo y se le da una victoria real al patriarcado”, opina.

“La pelea real está en desmontar la estructura que sostiene las desigualdades entre los sexos“.

¿Cuáles son esos sexos? El camino para llegar a una respuesta consensuada promete ser largo y combativo, pero también interesante y enriquecedor.


CRÉDITOS

Textos y fotos de BBC noticias. (2020). (en línea).

Recuperado de www.bbc.com/mundo

Texto de apartes de datos para tener en cuenta son del portal Diferenciador. (2020). (en línea)

Recuperado de {92/09/20}. www.diferenciador.com › Ciencias Diferencia entre sexo y género – Diferenciador

La imagen de la portada es de reuters

La imagen interior es de 

psicologiaymente.com