Lo que podemos aprender de la epidemia que azotó a Atenas hace 2.450 años

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EN POCAS PALABRAS

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El diseño de esta entrada viene con el formato tipo tabloide, con cinco segmentos distribuidos así: la definición del tema con su imagen, la reseña de la información periodística, datos sobre el título escogido, el texto de la transcripción de la información y por último los créditos.

DEFINICIÓN DE TIFUS

El tifus es una enfermedad infecto-contagiosa causada por el germen que recibe el nombre de “Rickettsia” y es transmitida al hombre por el piojo corporal. De una manera general, indicamos que aparece en brotes cuando existan condiciones para su desarrollo, como guerras, miserias, hacinamiento y hambrunas debido a condiciones nefastas de higiene. Su curva de acción preferente es en el invierno y la primavera. También es conocida como fiebre pútrida, fiebre pulicular o punticular, pulgón tabardillo o tabardete o pintas.

Es muy posible que esta enfermedad esté descrita en las Sagradas Escrituras, donde se asocia a hacinamiento y hambre. La siguiente referencia con cierta posibilidad es la plaga de Atenas (430 a. C.). Su primera descripción fue llevada a cabo por la Escuela de Salerno, en 1083. No obstante, el mejor estudio de esta enfermedad corresponde a Girolamo Fracastoro (1483-1553), en 1546, momento en el que publicó su obra “De contagione et contagiosis morbis”.

Las bacterias Rickettsia dentro de la célula humana. Foto de 123rf.com


RESEÑA DE ESTA INFORMACIÓN

Este artículo de la Redacción BBC News Mundo trae esta información histórica, que hace alusión a un discurso que pronunció Pericles después de que una plaga devastadora en el año 430 a. C., posiblemente el tifus, que acabara con mucha parte de la población de Atenas.

Narrada por el historiador Tucídides, dice Armand D’Angour, profesor de lenguas clásicas y literatura de la Universidad de Oxford, Reino Unido, que esta descripción es digna de leerse por su virtuosidad literaria, y lo que podamos aprender de ella para ayudarnos a entender qué nos depara el futuro y cómo estar mejor preparados para afrontarlo.



DATOS PARA TENER EN CUENTA CON ESTA ENFERMEDAD

Presente en todo el mundo, el tifus es una enfermedad cuyo carácter principal es epidémico. Es decir, que esta afecta a miles de personas rompiendo las barreras de espacio y lenguaje.

En correspondencia, la infección por tifus es transmitida por los piojos y las pulgas específicamente, cuando las heces de los mismos ingresan al huésped.

Tal como se ha hecho mención anteriormente, los espacios geográficos son determinativos, tanto como las condiciones en las cuales los seres humanos cohabiten con otras especies.

Ahora bien, por su carácter contagioso es de recalcar que la bacteria con la que se remite científicamente a esta enfermedad se hace conocer como rickettsia.

Ahora bien, es una enfermedad de altos niveles de gravedad, que históricamente ha causado epidemias mortales en zonas que presenten escasez de higiene.

En cuanto al vector de la infección, el tifus se propaga netamente a través de las pulgas por lo que no debe ser confundida con la infección tifoidea, cuya causa es por medio de los alimentos.

El tifus se descubre gracias a Charles Nicolle, siendo quien detalló el vector que origina la transmisión de la enfermedad, es decir, el piojo que va hacia el cuerpo.

A su vez, los médicos Rickettsia y Prowazecki a inicios del siglo XX otorgaron sus apellidos para distinguir a la bacteria, por la que además fallecerían más adelante combatiéndola.

Entre sus síntomas están dolor abdominal, náuseas, vomitos, dolor de espalda, dolor de cabeza, diarrea, dolor muscular, dolores de articulaciones, fiebre alta, tos seca, erupciones de color rojo o rosado, zumbido en los oídos, presión arterial baja, y síntomas semejantes a los de un resfriado.

Los diferentes tipos de esta enfermedad aunque posean orígenes distintos, todas pueden ser diagnosticadas a través de pruebas de laboratorio del tipo serológicas.

Sin embargo, es de acotar que existe una vacuna para el tifus. La cual debe ser aplicada obligatoriamente en aquellos que deseen viajar o tiendan a desplazarse hacia latitudes, en las cuales se sospeche de la existencia de la bacteria del tifus.

El tratamiento base debe ser llevado a cabo por especialistas médicos. Estos recetaran de manera precisa, y considerando el estado del paciente, los antibióticos claves.

TEXTO DE LA TRANSCRIPCIÓN DE ESTA INFORMACIÓN

Coronavirus: lo que podemos aprender de la epidemia que azotó a Atenas hace 2.450 años, en la época de Pericles

Redacción BBC News Mundo

Pericles, dando uno de sus discursos.

Pericles, un importante e influyente político y orador ateniense del siglo V a. C., pronunció uno de sus discursos más famosos después de que una plaga devastadora en el año 430 a. C. —probablemente una forma de tifus— acabara con cerca de un tercio de la población de Atenas.

Esta alocución, así como otra que hizo para honrar a los caídos de una destructiva guerra contra Esparta, fueron reportadas por el historiador Tucídides, cuya descripción de la Gran Plaga es digna de leerse solo por su virtuosidad literaria, le dice a la BBC Armand D’Angour, Profesor de lenguas clásicas y literatura de la Universidad de Oxford, Reino Unido.

Lo que no cambia, según lo que dice Tucídides, es la naturaleza humana: puedes esperar que la gente reaccione de forma similar cuando se ve enfrentada con eventos como los ocurridos en el pasado.

El historiador y militar ateniense escribió sobre estas experiencias porque pensaba que entender mejor los eventos que le había tocado vivir podría servir de guía para responder a situaciones similares en el futuro.

Modelo médico

El método con el que se combatió esa plaga lo modeló, señala D’Angour, uno de los médicos más innovadores de su época: Hipócrates.

En vez de recetar plegarias y rituales religiosos, hechizos y conjuros, o hierbas exóticas y remedios de curanderos, Hipócrates y sus contemporáneos visitaban a los pacientes enfermos, tomaban notas meticulosas de sus síntomas y hacían un registro de cómo respondían ante los tratamientos recomendados, tal como dormir, hacer ejercicio y seguir una dieta específica.

El Partenón en Atenas fue construido durante la época de Pericles.

Uno de los peores aspectos de la plaga era la desesperación en la que caía la gente cuando se enteraba de que estaba enferma, según observó Tucídides.

“Aquellos que estaban convencidos de que no tenían esperanza se rendían mucho más rápido y morían”.

Otro era la tasa de infección entre quienes acudieron para cuidar y atender a otros: murieron en masa y tuvieron la mayor incidencia de mortalidad.

Además, la peste dio como resultado más delitos, ya que los delincuentes contaban con poder escapar a los castigos.

“¿Qué podemos aprender de estas observaciones de Tucídides?”, se pregunta D’Angour.

“Primero, que la gente debe evitar contagiarse por contacto cercano, y el que el personal médico y los cuidadores deben protegerse“, dice el historiador.

“Segundo, que la ley debe continuar funcionando de forma robusta. Y, tercero, que es importante que la gente se mantenga un estado mental positivo”.

Medidas para cumplir estos objetivos ya han sido puestas en práctica en la mayoría de los países del mundo afectados por la pandemia de covid-19.

Inmunidad

Tras haber estado expuesto a la enfermedad durante la peste, Tucídides adquirió inmunidad.


“Lamentablemente, se llevaron la enfermedad con ellos y más de 1.000 hombres murieron por esta causa”.

Uno de los soldados que participaron en la campaña fue el filósofo Sócrates.

No solo sobrevivió ala infección gracias -supuestamente- a su fortaleza física y disciplina, sino que al regresar a su ciudad, azotada por la peste, se dice que ayudó a los enfermos y moribundos, sin contagiarse.

“Sócrates, evidentemente, adquirió inmunidad por su exposición anterior a la enfermedad”, señala D’Angour.

Lo mismo ocurrió con Tucídides, quien sobrevivió a la infección y reconoció que haber estado expuesto a la enfermedad lo había dejado inmune.

Lecciones del pasado

Tuvieron que pasar miles de años para que la inmunidad que se comprendiera cabalmente, pero los escrito por el historiador ateniense nos muestra que la historia, en retrospectiva, puede ser una especie de vacuna.

“La historia no debe ser un simple recordatorio de los horrores del pasado. Puede guiarnos para que adoptemos precauciones, y nos recuerda que la observación acertada es vital para garantizar una mejor respuesta en el futuro, y asegurarnos de que, un día, regresará la vida normal”, explica D’Angour.

Pero, añade, también debemos recordar que la historia nunca se repite de manera exacta, incluso aunque puede ofrecernos lecciones valiosas para la posteridad.

Pericles es uno de los grandes héroes del primer ministro británico, Boris Johnson.

Pericles mantuvo por tres décadas una gran influencia en Atenas hasta que falleció por la plaga un año después de su recordado discurso, en 429 a. C, a los 66 años de edad.

En momentos en que la pandemia actual de covid-19 augura un futuro sombrío, enseñanzas de la plaga de Atenas pueden ayudarnos a entender qué nos depara el futuro y cómo estar mejor preparados para afrontarlo.

CRÉDITOS

Textos y fotos de BBC noticias. (2020). (en línea).

Recuperado de www.bbc.com/mundo

Texto de comentarios en datos para tener en cuenta de bichomaniaco TIFUS: características, síntomas, tratamiento, análisis … (2020). (en línea).

Recuperado de {21/04/20}. bichomaniaco.com/c-enfermedades/tifus

La imagen de la portada es de GETTY IMAGES

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