Los problemas de trasero de Luis XIV de Francia que dignificaron la cirugía

Cultura – historia – fístula

EN POCAS PALABRAS

La categoría llamada Reflexiones está dirigida a traer información periodística e histórica actualizada sobre salud, ciencia, cultura y tecnología de medios de comunicación escritos de todo el mundo. Respaldada en sus definiciones didácticas por portales especializados en esos temas.

El diseño de esta entrada viene con el formato tipo tabloide, con cinco segmentos distribuidos así: la definición del tema con su imagen, la reseña de la información periodística, datos sobre el título escogido, el texto de la transcripción de la información y por último los créditos.

DEFINICIÓN DE FÍSTULA

¿Qué es fístula?

¿De dónde viene esta palabra?

[fistula(m) lat. ‘tubo’, ‘flauta’, fístula’]
Leng. base: lat.Antigua calco del gr. Docum. en uso médico desde Celso, s. I d.C., por calco de gr. syrinx σῦριγξ que en gr. significa también ‘flauta’ y en médicos, desde Hipócrates, s. V a.C., ‘fístula‘; pasó a lat. tardío y mediev. y se documenta en esp. en 1250 como término médico.

Definición médica

No es sencillo exponer qué es una fístula. Es la anormal conexión entre dos partes internas del organismo. Lo complicado de las fístulas es que pueden aparecer en numerosos órganos por todo el cuerpo. Lo normal es que se forme en la unión entre dos arterias o dos venas, incluso entre una vena y una arteria.

Todo el mundo asocia las fístulas a la zona anal y perianal y razón no les falta, es la más común. No obstante, al exponer qué es una fístula, debemos repasar otras zonas en las que también aparecen de forma asidua. Y es que, desde la tráquea al intestino, pasando por la vagina, una fístula puede aparecer donde y cuando menos lo esperas.

Fístula anal: todo lo que debes saber. Foto de mejorconsalud.com


RESEÑA DE ESTA INFORMACIÓN

Extracto de la BBC una noticia cultural e histórica que tiene que ver con un personaje, Luis XIV de Francia, que padecía una enfermedad conocida como fístula.

Este interesante artículo firmado por Irene Hernández, especial para BBC Mundo, nos narra en parte la historia de Luis XIV de Francia con su problema de fístula, que padecía y que debido a ella y a su posterior mejoría dignificó la cirugía, la causante de su curación.



DATOS DE INTERÉS SOBRE LA FÍSTULA

Tocando ya el plano médico traigo algunos datos para un mayor conocimiento sobre esta enfermedad del portal, demedicina.com muy interesantes: Las causas de las fístulas son sencillas: una conexión no habitual entre dos partes del cuerpo. No obstante, para que una fístula se produzca, tiene que haber un motivo. Éstas son las causas de las fístulas:

Tras una lesión. A causa de una cirugía que se complique tras la operación. Como consecuencia de una infección. Especialmente, en el caso de la actinomicosis anal o el linfogranuloma venéreo. Provocada por una inflamación que deriva en fístula. Una fístula también puede venir de nacimiento. El estrés puede provocar la aparición de fístulas. Las heridas superficiales son causas de fístulas habituales. El sexo anal, los cuerpos extraños en la zona y los traumatismos en el entorno del ano, pueden desembocar en la aparición de fístulas. La Enfermedad de Crohn es otra causante común. Al ser una patología intestinal inflamatoria, afecta al intestino, pero en ocasiones puede afectar a zonas mucho más alejadas. Desde la boca, hasta el ano.

De ahí el peligro. Una colitis ulcerosa puede derivar en una fístula. También es una enfermedad inflamatoria que, en este caso, afecta al colon y al recto. La radioterapia y la radiación que implica al organismo, puede afectar a los tejidos perianales en tumores en la próstata, la pelvis o el recto. Los enfermos de diabetes también son propensos a los abscesos. El cáncer anorrectal es otra de las causas comunes de las fístulas. Los pacientes con el sistema inmunitario débil, pueden desarrollar fístulas con mayor facilidad.

¿Cuáles son los síntomas de las fístulas? Los más habituales son bastante reconocibles. Básicamente, por lo visibles y asqueroso ¿Cuáles son los síntomas de las fístulas? Los más habituales son bastante reconocibles. Básicamente, por lo visibles y asquerosos: fiebre, sangre, dolor, pus. 

Los tipos de fístulas se pueden dividir en varios subgrupos. Y es que entre los tipos de fístulas dependen de donde aparezcan o de cómo sean sus características. En este caso, los tipos de fístulas pueden ser: ciegas, completas e incompletas.

Por último, analizamos los tratamientos contra las fístulas. Tratamientos que pasan, de forma irremediable, por la cirugía. Conocida como Fistulotomía, consiste en cortar la piel que hay sobre el músculo afectado, lo cual deja un considerable agujero abierto en la piel. El objetivo de esta intervención es que la fístula se cure de dentro hacia fuera.

Los problemas de trasero de Luis XIV de Francia que dignificaron la cirugía (y dieron origen al himno de Inglaterra)

Irene Hernández Velásquez Madrid, especial para BBC Mundo

Darío de Persia, Calígula, Lutero, Enrique VIII de Inglaterra, Federico II de Prusia, Carlos I de España y V de Alemania, Casanova, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico José II, el cardenal Richelieu, Iván el Terrible, el compositor Schubert, la cantante Madonna… Todos ellos tienen algo en común: sufrieron problemas con su trasero.

Más concretamente padecieron hemorroides, la molesta inflamación de las venas del recto o del ano.

Y algunos de ellos incluso tuvieron que soportar que esas hemorroides se complicaran hasta formar unas terribles heridas conocidas como fístulas.

Operar una fístula hoy es algo bastante común, pero durante siglos tratar ese mal fue muy, muy complicado.

Sólo hay que ver que don Juan de Austria, hermano del rey español Felipe II y héroe de la batalla de Lepanto, murió de una hemorragia tras una fallida operación de hemorroides.

Una fístula que los cirujanos de entonces no pudieron curar llevó a la tumba a Enrique V de Inglaterra.

Y hasta hay quien atribuye la derrota de Napoleón Bonaparte en la famosa batalla de Waterloo a las hemorroides que el emperador francés padecía.

Las hemorroides, las fístulas y los abscesos anales han afectado a lo largo de la historia a reyes, gobernantes, líderes y gente común.

Sin embargo, en 1686 hubo un acontecimiento que cambió para siempre el destino de las personas aquejadas de ese mal y que contribuyó notablemente a dignificar el trabajo de los cirujanos, que hasta ese momento no gozaban de mucho respeto.

Hablamos de la operación de fístula a Luis XIV de Francia, el todopoderoso Rey Sol.

Las hemorroides pueden generar graves y dolorosas ulceraciones.

Enemas y purgantes

Luis XIV padecía desde hacía 10 años una espantosa fístula en sus reales posaderas que le llevaba por el camino de la amargura y que le impedía hacer una vida normal.

Sentarse era para él una tortura, andar se había convertido en una pesadilla, montar a caballo suponía ver las estrellas y hacer sus necesidades era un absoluto suplicio.

Había probado de todo para intentar curarse de ese mal pero sin resultado, todos los tratamientos que le habían prescrito habían fracasado.

“Luis XIV consumió unos 2.000 purgantes y más de 1.500 enemas, según cálculos realizados por los historiadores, además de todos los tratamientos médicos que tanto hicieron sufrir al monarca”, nos cuenta José Antonio Rodríguez Montes, catedrático emérito de Cirugía de la Universidad Autónoma de Madrid, miembro de la Real Academia Nacional de Medicina de España y gran conocedor de la historia de la proctología, la especialidad médica y quirúrgica que trata las enfermedades del colon, el recto y el ano.

Claude François Félix de Tassy, primer cirujano de Luis XIV, convenció al rey de que operarse era el único recurso para su curación.

El problema es que en aquella época las medidas de higiene eran penosas, muchos de los que se decían cirujanos eran simples charlatanes y someterse a una operación significaba con frecuencia la muerte.

La cirugía de la época dejaba mucho que desear.

“Bisturí real”

Sin embargo Luis XIV decidió ponerse en manos de Claude François Félix de Tassy, quien el 18 de noviembre de 1686, ayudado por Bessiéres (cirujano del rey), D´Aquin y Fagon (médicos de la corte) y con la presencia de dos boticarios y el confesor real, operó al Rey Sol de la fístula que padecía.

La intervención se realizó en uno de los fastuosos salones del Palacio de Versalles con la ayuda de un bisturí especial que a partir de ese momento pasó a ser conocido como “bisturí real”.

Los pormenores de esa intervención quirúrgica constan en el Journal de la Santé du Roi Louis XIV, que se conserva en la Biblioteca Nacional de París, y los datos más técnicos en el “Tratado de la fístula”, editado en 1689 por Louis le Monnier.

La operación fue un éxito rotundo. Hasta el punto de que sólo dos meses después de la intervención quirúrgica, el 15 de enero de 1687, se consideró que Luis XIV estaba definitivamente curado.

El rey, al verse por fin libre de la fístula que durante una década tanto le había atormentado, mostró su agradecimiento a Félix de Tassy con gran generosidad.

Le recompensó con 300.000 libras (equivalentes a US$30 millones actuales, según algunos), le otorgó una finca rústica en Moulineaux (en la región de Normandía, en el norte de Francia) y le concedió un título nobiliario.

Pero esa operación quirúrgica, dada la relevancia del paciente y el éxito con que concluyó, también contribuyó a que la profesión de cirujano se dignificara notablemente.

A partir de la operación de Luis XIV, la cirugía obtuvo mayor reconocimiento.

“La operación de la fístula de Luis XIV no representó solamente una afirmación del método operatorio, sino un gran paso adelante en el reconocimiento de los cirujanos sobre los médicos, ya que la cirugía se prestigió gracias al favor real”, explica José Antonio Rodríguez Montes.

De hecho el sucesor de Luis XIV al trono de Francia, Luis XV, instauró la Real Academia de Cirugía de Francia, donde, por cierto, se encuentra un retrato de Claude François Félix de Tassy con la inscripción “El primer cirujano de Luis XIV”.

Inspiración musical

Y no sólo eso. La operación de la fístula del Rey Sol sirvió también para dar origen al himno nacional inglés.

Como la curación del rey fue motivo de alegría para todo el pueblo, uno de los mejores músicos de la época, Jean Baptiste Lully, decidió componer un himno exaltando la sanación de Luis XIV bajo el título Grand Dieu sauve le Roi (“Gran Dios salve al Rey”), que más tarde se convirtió en el himno de la monarquía hasta la Revolución francesa y la muerte en la guillotina de Luis XVI.

Georg Frideric Handel se radicó en Inglaterra y compuso el himno que los británicos entonan hasta hoy día.

“En 1714, G. F. Handel estaba de visita en Francia, dondeGrand Dieu sauve le Roiera la canción más conocida de la época, y se quedó con aquella pegadiza música. El 1 de agosto fue nombrado rey de Inglaterra Jorge I (de la Casa Hannover) y Handel, que había sido músico de cámara del príncipe Jorge en Hannover, se trasladó definitivamente a Londres, donde verán la luz sus mejores composiciones. Tras darle vueltas a aquella música que había escuchado en Francia y hacerle algún arreglo, se la ofreció a Jorge I como propia y terminó por convertirse en ‘God save the Queen’ o ‘God save the King’, el actual himno británico”, indica José Antonio Rodríguez Montes.

Todo eso, por obra y gracia de los problemas de un rey con su trasero.

CRÉDITOS

Textos y fotos de BBC noticias. (2020). (en línea).

Recuperado de www.bbc.com/mundo

Texto de apartes de datos para tener en cuenta son del portal demedicina.com (2020). (en línea).

Recuperado de {12/10/20}. demedicina.com/fistula-que-es Fístula | Qué es – Demedicina.com  

La imagen de la portada es de GETTY IMAGE   

La imagen interior es de

voxpopuli.net.ar