Nueva York: cómo enfrenta la ciudad más poblada de EE.UU. el éxodo de sus habitantes por el coronavirus

Salud – cultura – hábitat urbano

EN POCAS PALABRAS

La categoría llamada Reflexiones está dirigida a traer información periodística e histórica actualizada sobre salud, ciencia, cultura y tecnología de medios de comunicación escritos de todo el mundo. Respaldada en sus definiciones didácticas por portales especializados en esos temas.

El diseño de esta entrada viene con el formato tipo tabloide, con cinco segmentos distribuidos así: la definición del tema con su imagen, la reseña de la información periodística, datos sobre el título escogido.

Cuenta la leyenda que la isla de Manhattan costó tan solo 24 dólares y pagados en forma de abalorios, por parte de una colonia neerlandesa a los aborígenes Lepane allá por el 1614. 

Comienza entonces su reputación como uno de los más importantes puertos comerciales y en 1754 ya tiene su primera Universidad. 

La expansión y el cosmopolitismo llega durante el siglo XX, inmigración y desarrollo transforman la ciudad, un ambicioso plan urbanístico divide Manhattan en una cuadrícula y el Canal de Eire comunica la ciudad con el interior de Norteamérica. 

En 1898 se forma la moderna Nueva York, añadiendo varios municipios entre los que se encuentra Brooklyn.

En los años 20 es destino de afroamericanos desde el sur estadounidense y con ello renace el Harlem

Los años 30 son de expansión.

Más inmigración y el retorno de los veteranos de Vietnam favorecen la expansión de Queens.

Wall street es testigo del liderazgo económico, el Cuartel general de las Naciones Unidas es testigo del liderazgo político y el expresionismo abstracto desbanca a París como epicentro del arte.

Los años 60 son duros, revueltas, crímenes y racismo alcanzan su pico más alto, en los 80 despunta la industria y Nueva York mejora económicamente.

Los 90 están marcados por un giro en la inmigración: Asia y América Latina. 

En septiembre de 2001 sufre varios atentados terroristas.

Dos aviones se estrellan contra las torres gemelas provocando su derrumbe, mueren más de 3.000 personas.

En su lugar se construye la Freedom Tower, superando en altura a las existentes.

Un emblema de Nueva York. Foto de viajesgram.com

Definitivamente esta pandemia está dejando consecuencias insospechadas antes de llegar, y quizá la ciudad más atractiva que hay en el mundo occidental para vivir, Nueva York, está sintiendo este efecto de la pandemia con un éxodo sin precedentes.

Esta noticia de la BBC en su sección de salud y cultura es firmada por Natalie Sherman, corresponsal de Negocios, Nueva York, nos relata y lleva a recibir algunos testimonios de varias personas y entidades que hablan sobre este éxodo que está ocurriendo en Nueva York.

Aunque pueden ser estos datos, del portal El Matador, un poco graciosos me parece que nos muestran los problemas y las ventajas de vivir en en esta gran metrópolis con la noticia sobre Nueva York y su éxodo a raíz del coronavirus:

1 El estado terrible de los ascensores: Ya sea que estés bajando para tomar el subterráneo o subiendo al departamento de ese amigo que vive en un edificio de los años 30, los ascensores de Nueva York pueden ser un infierno.

2 Ensaladas carísimas: Estamos acá, tratando de mantenernos en forma.

Hemos aceptado que para ir a un gimnasio debemos pagar mucho dinero, pero la sola idea de pagar diez dólares por unas hojitas de lechuga y dos tomatitos cherry parece inmoral

3. Trenes demorados: No importa lo bien hayas planificado tu jornada o si has considerado que puede pasarte lo peor, la demora de tu tren siempre va a superarte y a arruinar tu día.

4. Filas: Todos parecen tener la misma idea.

Ya sea que se trate de conseguir un lugar para sentarte a comer un brunch o de entrar a un concierto gratuito, la ciudad está siempre llena.

5 La gente más rica que tú: La gente más rica que tú es la peor.

Y abunda en Nueva York.

Siempre están haciendo cosas de gente rica, como comer en restaurantes que no son Chipotle o publicar fotos en Instagram desde la primera fila del concierto de Beyonce.

6 Estacionamiento: Si eres lo suficiente afortunado/desafortunado como para tener un auto, probablemente te pasas un cuarto de tu vida pensando en dónde estacionar.

7 Tráfico: Las horas pico son de lo peor, pero al menos tienen una explicación.

Sin embargo, el tráfico a la una de la mañana sí que es incomprensible.

8 Los lugares que solo aceptan efectivo o que tienen un monto mínimo para poder pagar con tarjeta: Si bien los bodegones y los cafecitos son el corazón de la ciudad, el hecho de que solo acepten efectivo o que establezcan un monto mínimo para pagar con tarjetas de crédito, son una fuente constante de estrés, excepto que seas una persona previsora.

9 Las entradas al cine: Catorce dólares con 75 centavos por persona es mucho dinero.

Con ese monto se paga un mes y medio de Netflix.

No entiendo dónde consiguen dinero todos esos blogueros que van al cine constantemente.

10 Estás interactuando con gente todo el tiempo:

Este es uno de los peores aspectos.

Y hay gente, mucha gente en Nueva York.

Excepto en los partidos de los Mets (¡cuack!)

11 Los turistas: Con todo el respeto por los turistas que desean visitar la Gran Manzana y gastar sus yenes, sus euros y sus pesos en la ciudad: por favor, caminen más rápido.

12 El ruido: No te das cuenta de lo ruidosa que es Nueva York hasta que te vas por un tiempo y puedes escuchar los latidos de tu corazón o como crecen tus uñas y finalmente terminas teniendo un ataque de pánico por este silencio sepulcral.

13 No hay señal en el subterráneo: Claro que los subterráneos son mucho mayores que los smartphones, por eso es entendible que no haya señal en esos túneles de 100 años ¿Pero no sería genial?

Es un gran inconveniente el estar completamente desconectado mientras viajas, especialmente si se trata de larga distancia.

14 El constante recordatorio de lo feo que eres: Sí. Todo el mundo es más atractivo que tú.

Acéptalo y haz lo que puedas.

15 La competencia social: El problema de vivir en Nueva York es que todo el mundo tiene una mejor historia que la tuya

16 El olor: Esta es una queja común, pero hay que repetirla.

A veces, y por razones desconocidas, te va a atravesar un vaho tan acre y obsceno que, vas a jurar, no puede ser de este planeta.

17 Todos tienen perro. Hay caca por todas partes: Lo peor es que estas dos frases no necesariamente están siempre relacionadas.

Y LAS CINCO COSAS QUE HACEN QUE VIVIR EN NUEVA YORK VALGA LA PENA

1 Eventos gratuitos: Si bien es cierto que la vida en Nueva York es muy cara, también es verdad que hay muchos eventos y actividades gratuitas para aprovechar.

2 Todos están acá: OK, hay unos pocos en Los Ángeles y otro puñado en China, pero en su mayoría, la gente que importa está acá, en TriBeCa específicamente.

3 Las experiencias que no podrían ocurrirte en ninguna otra parte del mundo: Una vez vi en el tren a un hombre de 60 años vestido con chaleco y pantalones de cuero, la correa de su perro sujetada también a un collar de cuero, explicándole a una familia italiana como llegar a la calle Houston, usando solo lenguaje de señas.

4 El gran crisol que es Nueva York: Puedes tener auténticas experiencias culturales con solo andar en tren.

Esta ciudad es el lugar con mayor diversidad en todo el planeta y vas a conocer diariamente gente de lugares sobre los que nunca antes habías escuchado hablar, como Short Hills, Nueva Jersey.

5 Este lugar es increíblemente hermoso: Es un hecho y no se puede negar.

Las vistas, desde abajo hacia arriba y desde arriba hacia abajo, son perfectas e inspiradoras.

Te hace sentir grande y pequeño.

¡Al mismo tiempo¡. 



NOTA: las partes que van en negritas y subrayadas son interpretaciones de esta transcripción del autor de este sitio.



Nueva York: cómo enfrenta la ciudad más poblada de EE.UU. el éxodo de sus habitantes por el coronavirus

Natalie Sherman

Corresponsal de Negocios, Nueva York

Andrea Wilhelm dejó Nueva York y está viajando por EE.UU. en busca de potenciales nuevas ciudades para vivir.

Andrea Wilhelm dejó su apartamento en la ciudad de Nueva York en agosto y no está segura de si volverá alguna vez.

A la diseñadora de software de 30 años le encantaba vivir en Nueva York: ir a espectáculos de Broadway, frecuentar parques para perros y dar los paseos casuales de la vida diaria.

Durante casi 5 años, pagó voluntariamente los alquileres e impuestos premium de la ciudad, aunque tenía que trasladarse para trabajar en otro estado.

Pero la pandemia la agotó.

“No planeaba irme en absoluto”, agrega. “Fue un cambio completo”.

Aumento de los servicios de mudanza

Desde marzo, las empresas inmobiliarias y las empresas de mudanzas han registrado una avalancha de solicitudes de personas que abandonan Nueva York, muchas de ellas familias jóvenes, ya que la pandemia impulsa la demanda de casas más grandes y más espacio al aire libre, al tiempo que facilita la reubicación al expandir el trabajo remoto.

Las empresas de mudanza han registrado un aumento en la demanda en Nueva York desde que empezó la crisis.

Hasta ahora, el aumento no ha mostrado signos de desaceleración, dice Liz Nunan, presidenta de la firma inmobiliaria Houlihan Lawrence, que maneja las ventas de viviendas en los suburbios de la ciudad de Nueva York, y reportó su mejor año registrado en 2020.

“Una de las cosas que aprendí en 2020 es que no tengo idea de lo que depara el futuro, pero me siento bastante optimista en 2021”, dice. “Creo que tendremos un año casi tan fuerte como resultó ser 2020”.

En 2020, las reubicaciones desde la ciudad de Nueva York llevaron al estado de Nueva York a registrar la mayor disminución de población de todo EE.UU. y su primera caída de población desde la década de 1970.

Este éxodo ha generado un pequeño universo de artículos que debaten si la ciudad de Nueva York está muerta o moribunda, y qué se debe hacer -si es que se puede hacer algo- para ayudarla a recuperarse.

Cierre de negocios y desempleo

Ahora que EE.UU. enfrenta una crisis económica que probablemente dure más que la pandemia que la precipitó, tales preocupaciones no son exclusivas de la ciudad más grande de EE.UU.

Los centros urbanos más pequeños que Nueva York, en todo el país, han visto con desesperación cómo los signos de un renacimiento tan buscado (nuevos restaurantes, negocios en edificios anteriormente abandonados) desaparecen casi de la noche a la mañana.

“Este es un momento difícil para todos”, dice William Frey, demógrafo del Instituto Brookings. “El problema real es: ¿pueden estas ciudades mantener su vitalidad económica?”

La pandemia ha destruido negocios, como teatros y restaurantes, que empleaban aproximadamente a una quinta parte de la fuerza laboral de Nueva York.

En Nueva York, la pandemia ha cerrado teatros, vaciado oficinas, detenido el turismo y ha convertido las compras y los restaurantes en peligros que debes tomar bajo tu propio riesgo, destruyendo industrias que empleaban a una quinta parte de la fuerza laboral de la ciudad.

Hasta un tercio de las pequeñas empresas de la ciudad podrían no sobrevivir a la pandemia, según estimaciones del grupo empresarial local Partnership for New York City. La mayoría de las empresas en el centro de la ciudad no esperan que el personal regrese a la oficina en su totalidad. Algunas firmas ya se han ido.

La situación ha llevado la tasa de desempleo de la ciudad a más del 12%, casi el doble del promedio nacional, engrosó las filas de las personas sin hogar e impulsó la salida de más de 300.000 personas como Andrea, lo que tensó aún más las finanzas públicas.

En respuesta, los dirigentes de Nueva York han planteado la posibilidad de aumentar los impuestos y recortar servicios como el transporte, la recolección de basura y el mantenimiento de parques, mientras piden ayuda de emergencia a Washington D.C. para resolver los problemas financieros, ruegos que hasta ahora han caído en oídos sordos.

Al parecer, menos gente ama Nueva York que antes.

Michael Hendrix, director de política estatal y local del grupo de expertos de libre mercado del Manhattan Institute, teme que los posibles recortes aceleren aún más la salida de gente, al dañar las comodidades que hacen atractiva la vida en Nueva York y dejando una ciudad más pobre para quienes se quedan.

“No es tanto la pandemia el mayor desafío para la ciudad de Nueva York”, dice. “Son realmente las consecuencias de segundo orden las que han asestado un golpe a la recuperación de la ciudad y a sus ciudadanos”.

“Nueva York no está muerta, pero está con soporte vital”, dice. “Ya sea que su recuperación se mida en meses, años o décadas, está determinada principalmente por el grado de liderazgo que vemos en la ciudad. Y creo que es por eso que debemos estar tan preocupados”.

Competencia de otras ciudades

De alguna manera, tales preocupaciones son exclusivamente estadounidenses, lo que refleja los problemas de seguridad y los sistemas educativos débiles que distinguen a tantas ciudades estadounidenses de sus contrapartes en Europa y Canadá, dice Richard Florida, profesor de la Universidad de Toronto. Él predice que el abandono de ciudades fuera de EE.UU. será menos dramático y más temporal.

La pandemia ha afectado el frágil renacimiento urbano en ciudades como Chicago.

En EE.UU., sin embargo, el resurgimiento urbano de principios de la década de 2000 había mostrado signos de desvanecimiento incluso antes de la pandemia, a medida que la inmigración disminuía y se aceleraba el traslado a los suburbios.

En Nueva York, la población ha ido disminuyendo desde 2016.

La expansión del trabajo remoto causada por la pandemia significa que la ciudad ahora compite con aún más lugares para acoger negocios y familias, una tendencia que es poco probable que se revierta por completo incluso después de que la vida vuelva a la normalidad, dice el profesor Florida.

“Ahora las personas talentosas tienen opciones para elegir con el trabajo remoto. Esas elecciones se tomarán con cuidado”, dice. “Los grandes ganadores son los lugares con muchas comodidades, y la prima por las comodidades aumentará. Esto significa ciudades con hermosas costas o áreas rurales cerca de las montañas. Lugares como Miami Beach, Bozeman en Montana o Aspen en Colorado, o el Valle del Hudson en Nueva York”.

Andrea, quien inicialmente se mudó a la Casa de su madre en Pittsburgh, Pensilvania, dice que no ha descartado por completo a Nueva York. Pero por ahora, está planeando un viaje por carretera a través del país, trabajando de forma remota mientras explora nuevas ciudades en las que potencialmente podría vivir.

“Me subiré al auto y conduciré por el país, y veré si algo se siente bien”, dice. “Si no es así, veré dónde está el mundo en septiembre”.

El alto costo de vida de Nueva York ayudó a convencer de irse a Kevin Pearsall y su esposa.

Kevin Pearsall y su esposa salieron de la ciudad de Nueva York en marzo hacia Atlanta, Georgia. Después de años de enfocarse en sus carreras en publicidad, el hombre de 35 años dice que querían una ciudad natal donde no sintieran que la vivienda y otros costos de vida siguieran siendo exagerados, incluso con sus saludables salarios de seis cifras.

Ambos consiguieron empleos como trabajadores remotos para empresas de Nueva York, otra señal que los convenció de que la ciudad ya no era el único lugar donde podían combinar la oportunidad profesional y la vida social.

“Todas las cosas buenas de Nueva York: bares clandestinos, jardines de cerveza… eso no es tan único como solía ser”, dice Pearsall.

“Ya estábamos en marcha, pensando en irnos”, dice. La pandemia “simplemente aceleró” la mudanza.

“Sé que esta ciudad se recuperará”

Los líderes de Nueva York han expresado su confianza en que la ciudad seguirá siendo atractiva, señalando que la salida de unos pocos cientos de miles apenas hace mella en una ciudad de más de ocho millones.

“No voy a rogarle a la gente que se quede”, dijo en 2020 el alcalde Bill de Blasio. “Sé que esta ciudad se recuperará. Lo sé. Y sé que vendrán otras personas. Lo han hecho durante generaciones”.

¿Podrá Nueva York recuperarse?

“No podemos sobrevalorar este momento de la historia”, agregó. “Es un momento pasajero. Habrá una vacuna. Y luego todas las fortalezas de la ciudad de Nueva York se reafirmarán nuevamente”.

Los vecindarios que se vaciaron durante los confinamientos en 2020 fueron los más ricos de la ciudad, pero una encuesta del Manhattan Institute encontró que dos de cada cinco neoyorquinos dejarían la ciudad si pudieran vivir en cualquier lugar que quisieran, con mayor insatisfacción entre aquellos con ingresos más bajos.

Hendrix dice que es tentador esperar que surja una ciudad más asequible si los ricos se van, pero le preocupa que tal éxodo genere aún más desafíos, dada la dependencia de la ciudad de los residentes con altos ingresos para la recaudación fiscal.

“No hace falta que la mayoría abandone la ciudad o que la mayoría cambie su estilo de vida para hacer una gran diferencia”, dice.

El profesor Florida dice que es probable que las ciudades más grandes, como Nueva York y San Francisco, sigan siendo un atractivas para los jóvenes, que deberían beneficiarse si los alquileres continúan cayendo.

Pero advierte que después de crisis anteriores tales descensos fueron de corta duración. Y en otras partes de Estados Unidos, espera que los centros comerciales de las ciudades, incluso algunas del creciente “Sunbelt” (“Cinturón del Sol”, sureste y suroeste de EE.UU.), enfrenten grandes desafíos.

“Las distritos comerciales, esos lugares que apilaban y apilaban trabajadores en torres verticales, se encuentran en un verdadero ajuste de cuentas”, dice.

CRÉDITOS

Textos y fotos de BBC noticias. (2020). (en línea).

Recuperado de www.bbc.com/mundo

Texto de apartes de datos para tener en cuenta son del portal matador  (2020). (en línea).

Recuperado de {13/01/21}. matadornetwork.com/es/21-contras-de-vivir-en-nueva-york-y-5-pros 21 contras de vivir en Nueva York (y 5 pros) – Matador …  

La imagen de la portada es de GETTY IMAGES

La imagen interior es de

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