Psicología del espacio: cómo la arquitectura interior altera nuestra salud e influye en nuestros comportamientos

Ciencia – psicología ambiental

EN POCAS PALABRAS

Reflexiones está dirigida a traer información periodística e histórica actualizada sobre salud, ciencia, cultura y tecnología de medios de comunicación escritos de todo el mundo. Respaldada en sus definiciones didácticas por portales especializados en esos temas.

El diseño de esta entrada viene con el formato tipo tabloide, con cinco segmentos distribuidos así: la definición del tema con su imagen; la reseña de la información periodística; datos sobre el título escogido; la transcripción de la noticia, y los créditos.

¿Qué es psicología ambiental?

La psicología ambiental es el estudio que analiza la relación de las personas con el entorno.

En este caso, se distinguen dos tipos de entornos, los naturales y los creados por el ser humano.

Es decir, que su campo teórico tiene carácter interdisciplinar y se focaliza en las variables conductuales y psicológicas relacionadas con nuestra interacción en los diversos ambientes que nos rodean.

Es comprensible que el interés de este campo de estudio sea máximo, puesto que la relación entre personas y medios es inseparable.

Así pues, se pueden analizar situaciones como el rendimiento escolar de un niño según el aula en que se encuentre o el estado psicológico de una persona en una ciudad contaminada, por poner un par de ejemplos fáciles de entender.

Este campo psicológico trata de predecir modos en los que las variables del entorno físico van a influir en las personas.

De la interacción de ambos actores se puede extrapolar un componente ético, que busca fórmulas para encontrar soluciones globales en diversos ámbitos, desde el empresarial hasta el personal.

¿Qué es la psicología ambiental? Foto de essaludmental.es

El campo de la psicología tiene una diversidad de estudios en el comportamiento de las personas y siendo fiel a su estilo de mostrar esas facetas la BBC publica una noticia que tiene que con el ambiente encerrado en que vivimos.

Esta publicación está firmada por Lucía Blasco, de BBC BBC News Mundo, que contó en la parte científica con los conceptos de Emily Anthes, licenciada en Historia de la Ciencia y la Medicina por la Universidad de Yale, EE.UU., conceptos que tienen que ver con la pandemia que nos aqueja y que nos ha conducido a un encerramiento que acarrea problemas sicológicos.

Del sitio web temasambientales.com transcribo ocho definiciones que trae sobre lo que es psicología ambiental:

1 “Estudio del escenario físico de la conducta molar” (Craik, 1970)

2 “Intento de establecer relaciones empíricas y teóricas sobre la conducta y la experiencia de la persona y su ambiente construido” (Proshansky, 1976)

3 “Área de la psicología cuyo foco de investigación es la interrelación del ambiente físico con la conducta y la experiencia humanas” (Holahan, 1982).

4 “Estudio de la conducta y el bienestar humano en relación con el ambiente sociofísico” (Stokols y Altman, 1987)

5 “Ciencia que estudia las interacciones y relaciones entre la persona y su ambiente” (Proshansky, 1990)

6 “Ciencia de la conducta multidisciplinar, con orientación básica y aplicada, cuyo enfoque son las relaciones sistémicas entre el ambiente físico y social y la conducta y la experiencia humana individual” (Veitch y Arkkelin, 1995)

7Disciplina que investiga la naturaleza de la interdependencia entre las personas y el ambiente” (Hernández, 1997)

8 “Estudio de las relaciones molares entre la conducta y la experiencia y los ambientes construido y natural” (Bell, Greene, Fisher y Baum, 2001).



NOTA: las partes que van en negritas, paréntesis y subrayadas son interpretaciones de estas transcripciones del autor de este sitio.



Psicología del espacio: cómo la arquitectura interior altera nuestra salud e influye en nuestros comportamientos

Lucía Blasco

BBC News Mundo

¿Tienes suficiente luz en tu lugar de trabajo? ¿Cómo distribuyes el espacio?

Los humanos construimos y diseñamos edificios en base a nuestras necesidades pero, de cierta manera, esos edificios también nos “construyen” y moldean.

Pasamos la mayor parte de nuestra vida en lugares cerrados. Concretamente, en torno al 90%, según la Encuesta Nacional de Patrones de Actividad Humana (NHAPS) de Estados Unidos.

Eso significa que a los 40 habrás pasado unos 36 años en interiores (multiplica tu edad por 0,9 y obtendrás tus “años en interiores”).

Sin embargo, apenas cuestionamos cómo esos espacios afectan a nuestro bienestar físico y mental.

¿De qué manera alteran nuestros sentimientos y comportamientos? ¿Qué efectos tienen en nuestra salud? ¿Cómo influyen en nuestra productividad y en nuestras relaciones con los demás?

Son preguntas que neurocientíficos y psicólogos llevan décadas estudiando —entre otras cosas, a través de la llamada “psicología ambiental” o “psicología del espacio”— y que en estos tiempos de cuarentena y confinamiento cobran más relevancia que nunca.

La escritora y periodista científica Emily Anthes comenzó a investigar el tema antes de la pandemia.

Su análisis germinó en un ensayo publicado en junio de 2020: The great indoors: the surprising science of how buildings shape our behavior, health, and happiness (“Los grandes interiores: la sorprendente ciencia de cómo los edificios dan forma a nuestro comportamiento, salud y felicidad”).

Emily Anthes es la autora de “The great indoors” (2020), un libro en el que explora cómo el diseño del espacio afecta a nuestra salud.

Anthes, licenciada en Historia de la Ciencia y la Medicina por la Universidad de Yale, EE.UU., explora los “ecosistemas” que conforman nuestros hogares y lugares de enseñanza y de trabajo, y cómo el rediseño de esos espacios podría ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida.

El libro es una ventana que invita a repensar los lugares en donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, a cuestionar hasta qué punto satisfacen nuestras necesidades y buscar soluciones para sentirnos mejor entre las paredes que habitamos cada vez— a menudo irremediablemente— con más frecuencia.

Lo que sigue es una síntesis de la conversación telefónica de BBC Mundo con la escritora Emily Anthes.

Los espacios interiores cobraron más importancia con la pandemia, pero el tema no era nuevo para ti. ¿Cuándo empezaste a investigarlo y por qué te llamó la atención?

Sí, fue antes de la llegada de la pandemia, hace unos cinco años.

Soy periodista científica, así que suelo pasar mucho tiempo leyendo sobre temas de ciencia.

Empecé a leer estudios de ecologistas que se adentraban en edificios y escribían sobre la ecología en el diseño de interiores. También leí a psicólogos que hablaban sobre la psicología en el diseño de interiores.

Me llamó la atención todo lo que los científicos estaban investigando acerca de esos espacios.

¿Cuáles son las principales enseñanzas que podemos extraer sobre tu análisis sobre los espacios interiores?

La gran idea general es que el diseño y distribución de los espacios interiores afectan a casi todos los aspectos de nuestra vida, a veces de maneras sorprendentes en las que no solemos pensar.

A veces resulta difícil integrar todos los elementos del exterior que quisiéramos, pero un pequeño cambio puede hacer la diferencia.

Una buena parte tiene que ver con la psicología ambiental, pero hay muchas otras disciplinas y campos que intervienen, como la microbiología o la sociología.

La vista que tienes desde tu ventana puede repercutir en tu nivel de estrés o en tu capacidad de concentración.

La manera en la que está distribuida tu oficina puede influir en las personas con las que te relacionas en el trabajo y en tus redes sociales laborales.

Los espacios interiores afectan a nuestra vida diaria de muchas formas y menudo lo pasamos por alto o no lo tenemos lo suficientemente en cuenta.

Los confinamientos y cuarentenas por el coronavirus nos obligan a pasar más tiempo en Casa. ¿Qué recomendarías para mejorar ese espacio interior, desde el punto de vista científico?

Hay mucha evidencia científica que muestra que incluir elementos del exterior dentro de la Casa puede aportar multitud de beneficios.

Sabemos que la exposición a elementos de la naturaleza puede ayudarnos enormemente a reducir el estrés y a mejorar la concentración y la productividad.

Los espacios interiores afectan a nuestra vida diaria de muchas formas y a menudo lo pasamos por alto”.

Emily Anthes
Periodista científica, autora de “The great indoors” (2020)

Mi principal recomendación es “traer” la naturaleza al hogar. Si no tienes una vista de un paisaje natural desde tu ventana, puedes incluir más plantas. De hecho, hay estudios que dicen que incluso las fotografías de plantas y de paisajes naturales tienen beneficios en nuestra salud.

También influye muchísimo la luz. Es mejor mantener las cortinas y las persianas abiertas para aprovecharla al máximo, sobre todo por la mañana.

Plantas y luminosidad: dos elementos que contribuyen a mejorar la calidad de los espacios.

Si hay un lugar en la Casa que recibe más luz matinal, sería bueno comenzar el día o pasar algunas horas en esa parte de la Casa porque esa exposición a esa luz natural es muy importante.

Otro consejo es abrir las ventanas para que entre aire fresco, no solo para purificar el espacio sino para reducir el estrés.

¿Son medidas que tú misma adoptas trabajando desde Casa durante la pandemia? ¿Has notado la diferencia?

Bueno, en mi caso yo ya trabajaba desde Casa antes de la pandemia, así que ese aspecto de mi vida no ha cambiado tanto.

Pero sí, son cosas que yo misma pongo en práctica y noto que me hacen sentir bien.

Una de las conclusiones que se extraen de tu libro es que la mejor manera de crear un entorno interior saludable es incluir elementos de la naturaleza. ¿Por qué es importante y cómo nos puede afectar?

Está científicamente demostrado que la proximidad con la naturaleza o el mero hecho de observarla puede ayudarnos a reponer nuestra capacidad mental y atencional. Nos permite relajar la actividad cerebral, de manera que nos sentimos más descansados y renovados cuando retomamos una actividad.

Lo mismo se aplica al aire fresco dentro de los edificios; puede fomentar nuestras capacidades cognitivas y de aprendizaje y afectar positivamente a nuestro rendimiento.

Sin embargo, muchos edificios corporativos no tienen ventanas que puedan abrirse para permitir la entrada de aire fresco. Es vital reflexionar sobre cómo podemos mejorar esos espacios.

La falta de aire fresco puede perjudicar tu desempeño, dice Anthes.

¿Crees que ahora somos más conscientes que antes sobre cómo nos afectan los espacios interiores?

La pandemia ha puesto el foco en la importancia de crear espacios de trabajo más saludables para reducir la propagación del virus. Independientemente de las medidas de distancia social, incluir elementos de la naturaleza es algo que nos puede beneficiar.

También estamos reflexionando más sobre cómo recrear espacios en Casa —a menudo, reconvertida en oficina— en los que nos sintamos mejor.

Yo creo que este periodo aportará muchas más investigaciones y estudios interesantes sobre el tema que nos permitirán también responder preguntas sobre las que todavía no hay una respuesta científica contundente.

Por ejemplo: ¿cómo afecta a nuestra productividad el hecho de que estemos separados de nuestros compañeros de trabajo?

¿Somos más productivos por tener menos distracciones o por el contrario nos cuesta más ser productivos al estar aislados de nuestros compañeros? Será interesante descubrir qué dice la ciencia al respecto.

CRÉDITOS

Textos y fotos de BBC noticias. (2020). (en línea).

Recuperado de www.bbc.com/mundo

Datos de interés es de temasambientales.com/. (2020). (en línea).

Recuperado de {20/04/21} Psicología Ambiental – Temas Medio Ambiente, Ecología y … www.temasambientales.com/2017/03/psicologia-ambiental.html

La imagen de la portada es de GETTY IMAGES

La imagen interior es de

essaludmental.es